Estrategia para mejorar la autoestima y el estado de ánimo desde la neurociencia

Proponemos un camino para mejorar la autoestima y el estado de ánimo. Nos ayuda la comprensión de la neurociencia de la conducta que nos facilita NeuroQuotient®. Aunque el artículo está dirigido a dirigido a psicólogos y coaches, todos podemos sacarle partido. Autoestima y estado de ánimo son muy bajos en la depresión. La estrategia que proponemos se basa en fortalecer neuro conductas opuestas a las más características de este trastorno.

La mejora de la autoestima y el estado de ánimo es una necesidad bastante frecuente, de la que no siempre somos conscientes

Cuando trabajamos acompañando a las personas en su desarrollo, nos encontramos con clientes con la autoestima y el estado de ánimo mejorables.

Los psicólogos/as clínicos, seguramente, diréis que la mayoría de los casos que tratáis presentan esta problemática.

En el caso del coaching la frecuencia es mucho menor.  Es lógico. Sin embargo, es importante tener en cuenta que es difícil trabajar en desarrollo del liderazgo, y en el logro de objetivos tangibles, si la persona no tiene un cierto nivel de autoliderazgo. Y autoliderazgo insuficiente en bastantes ocasiones equivale a una autoestima baja.

Es cierto que cuando logramos resultados, aumentamos la autoestima y el estado de ánimo. Pero, al mismo tiempo, los resultados son casi imposibles sin un mínimo de estos ingredientes.

Es importante, pues que podamos identificar estos casos. También lo es el disponer de una estrategia para abordarlos. NeuroQuotient® nos facilita el trabajo en ambos sentidos, la identificación de los casos y el diseño de estrategias basadas en la neurociencia.

¿Cuándo es necesario mejorar la autoestima y el estado de ánimo?

La autoestima y el estado de ánimo bajos son fenómenos que no necesariamente van juntos y, afortunadamente, ambos, pueden tener una duración limitada en el tiempo. Tener un bajo estado de ánimo puede ser algo pasajero. La poca autoestima acostumbra a ser más duradera e influye en negativamente en el estado de ánimo.

Sin embargo, vamos a enfocar su mejora del mismo modo. A medida que nos adentremos en el post iremos viendo por qué.

Plantearemos una estrategia basada en la comprensión de la neurociencia de la conducta que nos proporciona el modelo y la herramienta NeuroQuotient®.

Antes de entrar en ello es importante que recordemos que es y cómo fue creada la neuro herramienta.

NeuroQuotient® nos habla de las bases cerebrales de la conducta: las neuro conductas. Para identificar estas bases cerebrales -sistemas del cerebro influyen de modo más relevante en la conducta- nos preguntamos cuáles eran las que están involucradas en los trastornos psicológicos más frecuentes.

En la depresión confluyen la autoestima el estado de ánimo bajos

Es fácil adivinar que el trastorno psicológico donde se juntan la autoestima y el estado de ánimo bajos es la depresión. De hecho, la depresión es uno de los trastornos del estado de ánimo. Cuando nos sentimos deprimidos no nos apetece nada y nuestra energía es muy baja. Es casi imposible pasar a la acción para lograr algo valioso y, en consecuencia, nuestra autoestima va desapareciendo.

¡Un momento por favor!

Autoestima y estado de ánimo mejorables no implican necesariamente depresión, ni mucho menos. Sin embargo, entender este trastorno nos servirá para construir y ver clara una estrategia de mejora.

Una de las dimensiones de la neuro herramienta nos indica el nivel de la autoestima y el estado de ánimo. Cuando la autoestima y el estado de ánimo son buenos, podemos decir que estamos muy lejos de la depresión.

Entonces, si pensamos en términos de neurociencia, al plantear una estrategia sobre cómo incrementar la autoestima y el estado de ánimo, tendremos que hacer algo que nos aleje de la depresión.

Como una primera idea, podríamos proponer buscar el modo de aumentar la serotonina. Es el enfoque más habitual a nivel farmacológico, ¿verdad?

Sin embargo, en otro post veíamos la paradoja de la serotonina: ¡Resulta que, el perfil genético de las personas con mayor tendencia a la depresión se caracteriza por tener recaptadores de serotonina que dejan más serotonina libre!

El camino de mejora no pasa por incrementar la serotonina

Por otra parte, la serotonina es uno de los principales neurotransmisores inhibidores. Aumentándola tal vez lograremos sentirnos tranquilos y relajados, pero difícilmente conseguiremos enfocarnos en el logro de resultados que nos ayuden a incrementar la autoestima y el estado de ánimo.

Pero, hay otro modo con el que podemos abordar este desarrollo:

Se trata de una de las estrategias de desarrollo derivadas de NeuroQuotient. Para crearlas, partimos de la idea de Einstein de que ‘los problemas hay que solucionarlos a un nivel distinto del que han sido creados’.

Creemos que la mejora de la autoestima y el estado de ánimo tiene que ir por el camino de la dopamina. Mucho mejor que por el de la serotonina. Estos dos neurotransmisores se considerada que tiene un rol opuesto (Bureau, Y-Lan; Dayan, Peter; Opponency Revisited: Competition and Cooperation Between Dopamine and Serotonin)

Los propios síntomas de la depresión nos enseñan un camino de mejora más eficiente

Lo comprenderemos más fácil a partir de otros síntomas y/o neuro conductas característicos de la depresión: la anhedonia y la rumiación.

La anhedonia es uno de los síntomas más claros de la depresión mayor. Es la incapacidad para experimentar placer y la pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades. Se considera una falta de respuesta a los estímulos habitualmente placenteros.

La rumiación, es otro de los neurocomportamientos presentes en la depresión. Consiste en quedarse enganchado en bucles de pensamiento negativo, dando vueltas sobre un mono tema. Con enfoque en negativo sobre uno mismo, muchas veces con auto culpabilización. ‘¡Qué mal lo he hecho!’ Pensado en el problema pasado y no en la solución. Un lamentable modo de minar el estado de ánimo y la autoestima. Sucede, además, que  los cerebros con mayor tendencia a rumiar tienen más riesgo de depresión.

Estos dos síntomas ya nos dan la pista de como enfocar la mejora de la autoestima y el estado de ánimo. Crear nuevas neuro conductas, nuevas conexiones cerebrales que con la práctica se vayan fortaleciendo, para:

  • Despertar el sistema de recompensa, la motivación, enfocándonos en positivo. Principalmente en el presente. De este modo ponemos en marcha la dopamina y evitamos la anhedonia.
  • Saltar de un pensamiento a otro (también con enfoque positivo). Para romper la tendencia a rumiar.
Esto es lo que hacen las personas con imaginación y creatividad y con enfoque en positivo. Las que viven la vida y sienten y nos transmiten entusiasmo

Curiosamente estos son las neuro conductas más específicas de una de las dimensiones de eficacia (las que aportan buenos resultados) identificadas en NeuroQuotient®.

El cerebro humano no es capaz de distinguir entre lo que percibe de lo que recuerda o imagina. De este modo, si somos capaces de dirigir nuestra atención (interior y/o exterior) en positivo podremos poner en marcha la dopamina del sistema de recompensa.

Por otro lado, las personas creativas y con gran imaginación, son capaces de saltar de un pensamiento a otro en positivo. De hecho, esta es una de las bases de la creatividad. Así, despiertan su sistema de recompensa. Y cuando caen en un pensamiento negativo, son capaces de pasar página muy rápidamente.

A partir de estas ideas podemos crear maneras de aplicarlo en la práctica

Normalmente, para mejorar la autoestima y el estado de ánimo, nos sugieren centrarnos en éxitos pasados y proyectarlos al presente y al futuro. No está mal. Al contrario, está muy bien para casos en que la autoestima y el estado de ánimo no están muy ‘tocadas’. Sin embargo, cuando la tendencia a rumiar es alta, los efectos del enfoque hacia el éxito suelen desaparecer pronto.

Un modo más efectivo pasa por juntar ambos caminos que veíamos antes:

  • enfoque positivo en el presente, para poner en marcha el sistema de recompensa y evitar el riesgo de anhedonia,
  • aprender a saltar de una idea a otra para romper la rumiación.

A partir de ahí podemos imaginar cualquier táctica sencilla para poner práctica con los clientes. Por ejemplo. Crear un juego a partir de lo que les gusta más y plasmarlo en un tablero, una especie de juego de la oca (sin pozos ni castigos), y, con un dado, saltar de una situación otra. Al llegar a cada casilla se trata de ‘vivir’ la situación agradable.

Finalmente, recordar, que la comprensión teórica no sirve para mucho. La acción, la práctica (aunque sea en modo simulado) es el único modo de ir fortaleciendo las nuevas conexiones cerebrales. Al mismo tiempo que dejar de utilizar las antiguas es la única manera de que se debiliten. Esto es lo que nos dice la regla de Hebb.