Meditación y mindfulness para aumentar la resiliencia, desde la neurociencia con NeuroQuotient

En este artículo vamos a abordar desde la neurociencia, cómo la meditación y mindfulness ayudan a mejorar la resiliencia, y cómo puede aplicarse a la prevención de riesgos psicosociales. NeuroQuotient, además, nos ayuda a medir el progreso.

Para reafirmar nuestro planteamiento nos ha sido de gran ayuda el reciente libro de Daniel Goleman y Richard J. Davidson: Altered Traits. Science Reveals how Meditation Changes your Mind, Brain and Body.

Finalizábamos el anterior post con una reflexión sobre los riesgos psicosociales en las empresas y la mejora de la resiliencia de las personas.  Y con la promesa de abordar el tema desde la neurociencia con NeuroQuotient.

Decíamos: La prevención de riesgos psicosociales, normalmente se aborda desde que puede hacer la empresa para que las personas sientan menores efectos negativos. Pocas veces se plantea desde el punto de vista de ayudar a las personas a ser más resilientes. O de trabajar con aquellas que ‘expulsando su estrés hacia afuera’ contaminan emocionalmente el clima en el trabajo.

Resiliencia en el trabajo significa: tolerancia a la presión, resistencia a la fatiga, capacidad de concentración, etc. Tiene que ver más con la propia persona que con los acontecimientos e inputs del entorno.

La resiliencia se refiere, en general, a la capacidad de los seres humanos para adaptarse con éxito a situaciones adversas. Pero, a nivel del día a día en el trabajo, no hace falta buscar grandes adversidades. Podemos quedarnos con conceptos como ‘tolerancia a la presión’, ‘resistencia a la fatiga’, ‘capacidad de mantener la concentración y el foco’, etc. Y con que una alta resiliencia alta se corresponde con un buen nivel de auto-liderazgo, de gestión de uno mismo.

En todos estos casos, es la propia persona, más que las señales y estresores del entorno, la que tiene una mayor influencia. Se trata de cómo percibe, reacciona y se siente en las diferentes situaciones. Por ejemplo, hay quienes abordan una presentación en público como una amenaza y otras como una oportunidad de pasarlo bien.

Las primeras, con su pensamiento, activan su sistema del miedo y del estrés desde que tienen noticia del acontecimiento. Están en estado de alerta, sienten presión, se cansan sin hacer nada, y llegado el ‘momento’ están deseando que se acabe el ‘suplicio’ lo antes posible. Su cerebro, y su cuerpo, está en posición huida. Han convertido un ratón inanimado en un peligroso león.

Con meditación y mindfulness queremos abarcar al mismo tiempo desde las tradiciones orientales milenarias, hasta su adaptación al mundo práctico occidental. Y, al mismo tiempo, hacer referencia al libro ‘Altered Traits’ de Coleman y Davidson.

Si hemos tardado más de lo previsto en escribir este artículo, ha sido por esperar a finalizar la lectura del último libro de Daniel Goleman y Richard J. Davidson que citábamos al inicio: Altered Traits. Science Reveals how Meditation Changes your Mind, Brain and Body.

Ha sido una magnífica oportunidad, ya que algunas ideas que deberíamos haber dejado a nivel de hipótesis, ahora podemos afirmar que han sido comprobadas con estudios científicos.

A lo largo del artículo nos iremos refiriendo a la meditación y mindfulness casi como conceptos equivalentes, sabiendo que no lo son. De modo simple, la milenaria tradición oriental estaría relacionada con la meditación,   y  Mindfulness (consciencia plena del momento presente) con su adaptación práctica al mundo occidental, y con aplicación en la empresa.

Mantendremos los dos conceptos, la meditación y mindfulness juntos, con la intención de abarcar todas las modalidades intermedias. Sobre todo, cuando hagamos referencia al libro de Goleman y Davidson.

Como resultado de la práctica de meditación y mindfulness, según Goleman y Davidson, se generan altered traits, rasgos modificados. Desde neuroquotient los vemos como nuevos neurocomportamientos, patrones cerebrales que subyacen a la conducta.

Goleman y Davidson hablan de los Altered Traits, los rasgos modificados, que se originan con la práctica de la meditación y mindfulness y que perduran más allá de la meditación en sí. Rasgos modificados que dan forma a la conducta en la nuestra vida diaria, no sólo durante la meditación o inmediatamente después de meditar, sino bastante más allá en el tiempo.

¿Y de que modo se relacionan estos ‘rasgos modificados’ con NeuroQuotient?

Recordemos que con neuroquotient tratamos de los neurocomportamientos (ncomps, en adelante) y su frecuencia e intensidad. De los patrones cerebrales (centros y conexiones neuronales que hay detrás de la conducta) que son más habituales en cada persona.

Con neuroquotient hacemos una foto de una época de la vida de la persona (estado actual). Diferenciando entre ncomps eficaces (en color), que aportan satisfacción y limitadorae (en gris) las que no aportan buen resultado emocional. Cuando más altas son las eficacias y menores las limitaciones, mayor es el nivel de auto-liderazgo. El índice NQ correlaciona muy bien con la escala Self-Directedness del modelo TCI-R del Dr. Robert Cloninger. En la Fig1, con un ejemplo real, vemos que las personas quieren aumentar las eficacias y reducir limitaciones para aumentar su satisfacción, al mismo tiempo que su autoliderazgo.

 

meditación y mindfulness
Fig 1. Queremos intensificar los patrones (ncomp) de eficacia y debilitar los limitantes. Porque los primeros nos aportan satisfacción.

Con los procesos de desarrollo, y con la meditación y mindfulness, se modifican los neurocomportamientos y mejora la satisfacción y resiliencia de las personas.

Desde un principio observamos que los esfuerzos de desarrollo valían la pena. Las personas más evolucionadas, con un mejor auto-liderazgo y resiliencia, nos decían: ‘Hace tiempo (uno, dos, tres, años) no habría contestado del mismo modo; mis limitaciones habrían sido mucho más altas’.

Y esta respuesta era independiente del método de desarrollo utilizado. Desde la simple toma de conciencia, o coaching, o psicoterapia, o meditación, etc. La meditación y mindfulness era uno de los caminos. Creemos que el más eficaz.

En definitiva, con el proceso de desarrollo, se había producido un cambio en los ncomps, en los patrones cerebrales, de la persona.

Y, claro, cuando estos nuevos patrones de conducta persisten más allá de los antiguos que limitaban la satisfacción de la persona, podemos hablar de altered traits, de rasgos modificados, como resultado del proceso de desarrollo.

Las dimensiones de resiliencia en neuroquotient son el reverso de las limitaciones. Baja limitación significa una alta dimensión de resiliencia. 

¿Y cómo conectamos NeuroQuotient con la resiliencia?

De un modo muy sencillo. Con bajas limitaciones en NeuroQuotient, mejor es la capacidad de respuesta a las situaciones adversas o percibidas como tales. ¡Y, también, muy importante, mayor es la capacidad de no amplificar estas señales adversas del entorno!  Es decir, con limitaciones bajas, mayor es la resiliencia.

De ahí que el reverso de las limitaciones son las dimensiones de resiliencia.

Les hemos puesto un nombre:

rA1 – gestión de la atención y de la impulsividad.

rA2 – gestión de la externalización del estrés (y de la empatía).

rI1 – gestión del estrés.

rI2 – gestión del pensamiento sobre uno mismo (y autoestima).

En la Fig 2 están los gráficos para dos casos reales con distinto nivel de resiliencia según NeuroQuotient.

Las vamos a describir brevemente, haciendo referencia a algunos de los Altered Traits, rasgos modificados.  Resultado de la práctica de la meditación y mindfulness, tal como nos cuentan Goleman y Davidson. Al mismo tiempo nos adentraremos a la neurociencia.

 

meditación y midfulness
Fig 2. Valores de las dimensiones de resiliencia según neuroquotient para dos casos reales. Izd. Resiliencia mejorable (estado actual Fig1). Dcha. Estado actual con elevado nivel de resiliencia.
El 3 se corresponde con la media. De 0 a 6, -/+ 3 desviaciones estándar

Altered traits, rasgos modificados, relacionados con mejora de la atención y con la dimensión de resiliencia rA1.

Unos de los altered traits, rasgos modificados, se refieren a una mejor atención, un mayor foco, a disminuir la tendencia de la mente a vagar, a controlar la respuesta a las señales de distracción externas (blinks), a la potenciación de la memoria de trabajo, etc.

Es decir, están relacionados con una alta dimensión de resiliencia rA1. Aunque en rA1 incluimos, además, otras neuroconductas. La baja impulsividad, el no dejarse llevar por la ilusión del momento y/o por la búsqueda de la recompensa inmediata. También, el no crearse expectativas poco realistas.

En general se trata de una óptima gestión del sistema de recompensa en su parte prefrontal (atención, concentración) y límbica (motivación).

Al tratar sobre la atención, Goleman y Davidson, hablan de la multitarea. Para ellos el cerebro multitarea no existe, sino que va conectando, y desconectando, rápidamente de una tarea a otra. Con esta premisa, es obvio que las personas con tendencia a la multitarea se distraigan más fácilmente. La práctica de la meditación y midfulness les resulta de gran ayuda.

La atención es fundamental en todas las funciones de la corteza prefrontal, por esta razón, la meditación y mindfulness mejoran, también, la memoria de trabajo.

Altered traits, rasgos modificados, relacionados con menor activación de la amígdala (amenazas, miedo) y del estrés. También la capacidad de gestionar el miedo y la amígdala  con la CPF (corteza prefrontal).  Resiliencia rI1 gestión del estrés interno. Resiliencia rA2, mayor empatía y no expulsión del estrés hacia los demás con ira y agresividad.

Otros altered traits, rasgos modificados, según Goleman y Davidson tienen que ver con una menor reactividad de la amígdala al estrés y una mayor capacidad de gestionarla desde la CPF (corteza prefrontal).

De ahí vamos a parar a los índices rA2 e rI1. Detrás de ellos está, en efecto, el sistema de las amenazas o del miedo, con la amígdala como centro cerebral fundamental. Cuando la amígdala de un animal se activa en respuesta a las amenazas del entorno se pone en marcha, a continuación, el estrés (adrenalina) en la versión ‘lucha’ o ‘huida’.

Pero, los humanos, estas señales las podemos amplificar, incluso, imaginarlas sólo con nuestro pensamiento. Y, también, las podemos frenar con la misma CPF (corteza prefrontal). Vimos al tratar del estrés la conexión prefrontal con las células intercaladas de GABA que calman la amígdala.

Si somos capaces de gestionar nuestro estrés interno, y no aumentarlo al preocuparnos, el índice de resiliencia rI1 será alto.

Si gestionamos la externalización del estrés, frenando nuestra la ira y agresividad, el índice de resiliencia rA2, será alto.

Además, respecto a rA2, hay otro altered trait, rasgo modificado. Desde la meditación compasiva, se produce una mejor conectividad del circuito de la empatía.

Y, añadimos, estamos más preparados para sentir el efecto sobre los demás cuando expulsamos hacia ellos nuestro estrés. Y que, muy probablemente, es la oxitocina en este caso la que también calma la amígdala actuando sobre las neuronas intercaladas de GABA.

Con la meditación y mindfulness también se hace menos activo el default network relacionado con la rumiación y la depresión y la tendencia a pensar en negativo sobre uno mismo. Se incrementa la dimensión de resiliencia rI2.

Finalmente, y muy importante, queda la dimensión rI2.

Cuando es baja, incluye una alta tendencia a la ‘rumiación’. A quedarse bloqueado dando vueltas a pensamientos negativos sobre uno mismo, auto-culpabilizándose. Este neurocomportamiento es un síntoma de la depresión mayor. En un estado depresivo hay ausencia de motivación y de  energía y la autoestima está muy tocada. La resiliencia es nula. El índice rI2, significa todo lo contrario: motivación y energía.

Está bien descrito que en la rumiación está implicado el circuito cerebral del ‘default network’

Pues bien, Goleman y Davidson, nos cuentan que con la meditación y mindfulness se refuerza la conexión prefrontal dorsolateral que inhibe el default network.

Con la meditación aparecen pronto los altered traits, pero es necesario persistir en la práctica para que se consoliden y perduren. Con NeuroQuotient medimos el progreso.

Para finalizar, tener en cuenta que, como dicen Goleman y Davidson, los altered traits surgen con poca necesidad de práctica, pero hace falta persistir en ella para que perduren.

Y es que hace falta que se consoliden las nuevas estructuras neuronales para que prevalezcan sobre las anteriores. Esto nos dice el principio de Hebb.

Es necesario persistir, sino los patrones anteriores, si abandonamos, reaparecerán.

Con NeuroQuotient podemos hacer seguimiento para medir el progreso en los índices de resiliencia.

El test de personalidad DISC y NeuroQuotient. Similitudes y diferencias.

     Comparar el test de personalidad DISC y NeuroQuotient: Un modo de dar a conocer la neuro herramienta.

Para conocer NeuroQuotient, la mejor manera es inscribirse en uno de los talleres online gratuitos, y continuar con la Certificación para poder utilizar la neuro herramienta en todo su potencial.

Pero, en este post iremos por otro enfoque. Tomaremos como referencia el test de personalidad DISC -la herramienta de coaching y desarrollo del liderazgo más ampliamente utilizada, y que ya hemos visto en este blog – e iremos comparándo con NeuroQuotient en determinados aspectos relevantes, viendo similitudes y diferencias.

Para que no se nos olvide, la diferencia básica entre test de personalidad DISC y NeuroQuotient, es que DISC está centrado en la personalidad y NeuroQuotient en la conducta.

Vamos a tener en cuenta los siguientes aspectos, que están resumidos en la tabla siguiente:

  • Origen en el tiempo, de la herramienta y del modelo en que se basan
  • Estructura de los modelos
  • Tipos de cuestionarios y facilidad de respuesta
  • Fiabilidad y validez de la herramienta
  • Utilidad para el desarrollo
  • Medida del progreso

Y la diferencia práctica más importante entre el test de personalidad DISC y NeuroQuotient es que la neuro herramienta mide el progreso en los procesos de desarrollo.

test de personalidad DISC y neuroquotient
Tabla. Comparación del test de personalidad DISC y NeuroQuotient en varios aspectos relevantes tratados en el artículo.

     Origen en el tiempo, de la herramienta y del modelo en que se basan.

Recordar que los modelos explican una realidad compleja (por ejemplo, la personalidad) de un modo sencillo, y facilitan el consenso en la interpretación de la misma.

Las herramientas, por lo general cuestionarios, sirven para medir como cada elemento de una población encaja dentro del modelo (por ejemplo, que personalidad tiene cada individuo).

DISC (90 años desde la creación del modelo y 65 años de la primera herramienta) tiene un recorrido en el tiempo mucho más amplio y por consiguiente está absolutamente consolidado.

El modelo DISC fue creado por William Mourton Marston y publicado en 1928 en Emotions of Normal People. Busca explicar cómo se expresan las emociones a través del comportamiento. Describe los modos de ser de los individuos, su personalidad, a través de su comportamiento o conducta. Es un modelo de rasgos de personalidad.

La primera herramienta DISC es de Walter V. Clarke en 1950. Después se han generado otras. Una de las más recientes es Everyting DISC. En su web podemos ver un resumen de la historia de DISC.

NeuroQuotient (¡2013!) significa innovación, en cuando a la aplicación de la neurociencia a la comprensión de la conducta, y tiene un inmenso camino por recorrer.

El modelo y la primera herramienta NeuroQuotient vieron la luz pública simultáneamente en 2013. Los presentamos en una primera formación/estudio, a un grupo de 12 personas.

La mayor parte de la responsabilidad (en lo bueno y en lo malo) de la creación de NeuroQuotient (herramienta y modelo) corresponde a quien suscribe este artículo. Siempre con el imprescindible apoyo y colaboración de otras personas, naturalmente. Sobre todo, en lo que concierne a la herramienta.

NeuroQuotient es el resultado de un proyecto que se inició en 2009 con la formación en un Master de Psicobiología y Neurociencia Cognitiva. Continuó con el estudio de muchos trabajos, complejos, de fundamentos de neurociencia, para llegar a unas conclusiones bastante sencillas.

El modelo NeuroQuotient explica las conductas (neurocomportamientos) en relación con sus bases cerebrales y tiene en cuenta la satisfacción que se deriva de ellas.

Trata sobre aquellas conductas -en un sentido amplio (pensar, hacer sentir)- que están más directamente relacionadas con los sistemas cerebrales más relevantes. Y de cómo se traducen en resultados (mayor a menor satisfacción) para cada individuo. No dice como somos en función de la conducta. No es un modelo de personalidad.

Es conveniente ilustrarlo:

Un modelo de rasgos de personalidad dice, por ejemplo,  ‘piensas antes de actuar’ luego ‘eres reflexivo’.

En NeuroQuotient, ‘piensas antes de actuar’, implica que con frecuencia empleas tu corteza prefrontal para evaluar riesgos y así hacer frente a la incertidumbre del futuro. Con ello calmas tu sistema del miedo y te sientes tranquilo. Pero, también, puede que te preocupes demasiado y, sin querer, pongas en marcha el miedo que quieres calmar y te sientas estresado.

¿Observas la posibilidad de mayor o menor satisfacción?

Comparando el test de personalidad DISC y NeuroQuotient, en cuanto a su vigencia en el tiempo. La mayor antigüedad de DISC implica, mayor experiencia, mayor divulgación, más consenso, más estudio, más diversidad de usos, etc. Por su parte, NeuroQuotient representa un nuevo enfoque, con muchísimo camino por recorrer, con un gran potencial.

     Estructura de los modelos

DISC se estructura respecto a como nos vemos respecto al entorno y a como vemos al entorno.

El modelo DISC describe la personalidad en base a dos impulsores principales del comportamiento desde la emoción. Uno interno (motor self), según uno se perciba superior o inferior al entorno. Y otro respecto al entorno (motor stimulus), según se perciba el entorno como aliado o como una amenaza.

De las cuatro combinaciones resultantes de estos dos impulsores surgen la cuatro escalas DISC: D (Dominancia: superior al entorno, visto como una amenaza), I (Influencia: superior al entorno visto como favorable), S (Estabilidad: inferior a un entorno favorable), C (Concienzudo: inferior a un entorno amenazante).

No nos vamos a extender sobre ellas. Puede profundizarse desde cualquier web que hable sobre DISC.

NeuroQuotient se configura con los sistemas cerebrales relacionados con la aproximación (BAS, behaviour approach system) y con la contención e inhibición (BIS, behaviour inhibition system). Todos ellos nos pueden aportar resultados buenos y/o mejorables. Depende de cómo los usemos.

El modelo NeuroQuotient tiene cuatro dimensiones (A1, A2, I1, I2). Detrás de ellas están implicados diferentes sistemas cerebrales. Cada dimensión tiene dos vertientes, llamadas eficacia y limitación, según los resultados derivados de las conductas asociadas sean satisfactorios o no para el individuo.

test de personalidad DISC y NeuroQuotient
Las cuatro dimensiones en los gráficos de NeuroQuotient. Eficacias (buenos resultados, en color), Limitaciones (resultados insatisfactorios, en gris)

Las cuatro dimensiones se derivan de los comportamientos animales básicos (recompensa, lucha, huida y bloqueo) y de cómo la CPF (corteza prefrontal) interrelaciona con los sistemas cerebrales subyacentes a los mismos.

Las dimensiones A1 y A2, agrupan conductas de aproximación (BAS, behaviour approach system). Diferenciando entre motivación de atracción (A1) y acción (A2).

Las I1 e I2 (BIS, behaviour inhibition system), agrupan conductas de inhibición en la vertiente de las limitaciones y de contención en la de las eficacias. Estudio y prevención (I1) y enfoque hacia los demás (I2).

Una característica diferencial entre el test de personalidad DISC y NeuroQuotient es qué este no habla de personalidad y, por lo tanto, evita etiquetar. A nivel individual facilita la toma de consciencia sobre los resultados derivados de los propios neurocomportamientos.

      Tipo de cuestionarios y facilidad de respuesta

El test de personalidad DISC y NeuroQuotient son muy sencillos de contestar. En el primero se escogen el adjetivo (conducta) más preferido y el menos preferido dentro de grupos de cuatro. Con NeuroQuotient se indica el grado de acuerdo con cada conducta.

Los cuestionarios DISC más frecuentes están basados en adjetivos descriptivos de conductas. Se presentan agrupados de cuatro en cuatro, uno por cada dimensión (ejemplos: entusiasta, rápido, lógico, agradable; extrovertido, precavido, constante, impaciente). Se trata de escoger, dentro de cada grupo, dos adjetivos: el que más representa al individuo y el que menos.

En NeuroQuotient las conductas están incluidas en frases como ‘prefiero realizar trabajos rutinarios’’ o ‘me pongo nervioso con facilidad’. Se trata de indicar el grado de acuerdo marcando uno de nueve puntos, agrupados de tres en tres: ooo  ooo  ooo (poco, medio, muy de acuerdo). Se escoge el grupo y luego se afina dentro del mismo.

El cuestionario NeuroQuotient se contesta dos veces. Una para determinar el estado actual y otra el estado deseado.

      Fiabilidad y validez de una herramienta

Está aceptado que las herramientas deben cumplir con dos características fiabilidad y validez. La fiabilidad se refiere a que tengan estabilidad en el tiempo -es decir, que den siempre los mismos resultados- y, que haya consistencia interna entre los ítems de una misma dimensión.

La estabilidad en el tiempo se demuestra re-testeando la herramienta a lo largo del tiempo con una misma población de estudio. La consistencia interna se comprueba con el alfa de Cronbach.

Por otra parte, una herramienta es válida cuando mide lo que dice medir. Normalmente la validez se demuestra comparando con otra herramienta que esté suficientemente  consolidada.

Están ampliamente comprobadas la fiabilidad y validez de DISC. Para NeuroQuotient  la validez se ha demostrado respecto a TCI-R (Temperament and Character Inventory), y la fiabilidad, consistencia interna, con el alfa de Cronbach

La fiabilidad y validez del DISC están totalmente demostradas. Lo que es lógico atendiendo a su largo recorrido.

Desde aquí puede acceder a un estudio publicado sobre DISC clásico. Uno de los estudios de validez está realizado respecto a 16PF y otro respecto a MBTI (enllaç)

Para NeuroQuotient la consistencia interna con el alfa de Cronbach viene de serie. En el proceso de diseño del modelo y la herramienta, los ítems (preguntas) se escogieron de los de una primera versión, de base más amplia, en función de su agrupación con el alfa de Cronbach.

También se ha realizado el re-test. Excelente a corto plazo. Pero, como veremos en los siguientes apartados, el que los resultados se mantengan con el tiempo va en contra de la propia definición de una herramienta pensada para el desarrollo y medir el progreso.

Para la validación NeuroQuotient se ha comparado con TCI-R (Temperament and Character Inventory) del Doctor Robert Cloninger en la versión con todas sus subescalas. La única herramienta psicobiológica que encontramos.

No es el momento de describir los resultados del estudio de validación. Forma parte de la documentación de la Certificación en NeuroQuotient y se describen someramente en el Taller de Introducción gratuito. Sólo comentar que, no sólo las correlaciones son muy buenas, sino que el ver como las escalas y subescalas de TCI-R se encajan con las dimensiones NeuroQuotient ha sido de una gran ayuda para reafirmarnos en nuestro modelo.

      Utilidad para el desarrollo

Estamos hablando de herramientas para coaching y desarrollo del liderazgo. Es aquí donde están otra de principales diferencias entre el test de personalidad DISC y NeuroQuotient.

Los promotores actuales de DISC han visto y aprovechado la oportunidad de acercarse al coaching.  Pero los inicios del coaching están en los 80 (avanzados) con Tim Galwey y John Withmore, y DISC y la mayoría de herramientas nacieron en los cincuenta.

¡NeuroQuotient ha nacido desde el coaching para el coaching (y la psicología y el marketing, etc.) con neurociencia!

Lo que más diferencia el test de personalidad DISC y NeuroQuotient, es que esta última herramienta está pensada desde el coaching y para el desarrollo. Busca facilitar el enfoque y valorizar al experto que transmite los resultados. Los muy buenos, pero extensos, informes de DISC pueden dificultar estos aspectos.

DISC ofrece informes con mucha y muy buena información. Dependiendo de la versión, incluyen no sólo el perfil y su descripción, sino sugerencias sobre comunicación, identificación de puntos de mejora, e incluso guías para el progreso.

Entiendemos que esto es un gran punto fuerte. El cliente paga por algo tangible: mucha información.

Pero puede presentar varias desventajas:

Tanta información, por lo general, no ayuda a  identificar lo prioritario, y dificulta la eficiencia de los procesos.

Con tanta información, siempre hay alguna en la que el cliente no se siente identificado, con el riesgo de que un, digamos, 15%, descalifique el resto.

Si entregamos un gran informe, que, el cliente, incluso, puede recibir después de contestar on line: ¿para qué necesita un coach o un psicólogo o un consultor?

NeuroQuotient, desde su diseño, tiene tres propósitos: enfoque, sencillez y dar valor al experto, coach o psicólogo.

El enfoque es muy rápido, basta con que el cliente compare el estado actual y el deseado: Eficacias a aumentar, limitaciones a disminuir (enlace).

Los informes son muy sencillos, con poco texto. Hay una versión con espacios en blanco para que el cliente tome sus notas. Lo más importante sobre los resultados lo transmite el experto (Certified Practitioner) con su feedback. De este modo, al sentirse el cliente identificado, se establece un vínculo de credibilidad y confianza con el experto, no con la herramienta.

La expresión del cliente más habitual con la que nos encontramos puede resumirse en: ‘Esta persona es experta y me comprende’.

        Medida del progreso

La personalidad no cambia, pero si podemos ajustar la intensidad de las conductas para mejorar los resultados, la satisfacción. NeuroQuotient es suficientemente sensible para medir esta mejora.

En los procesos de coaching acostumbran a preguntarnos por la medida del progreso.

Esta es otra diferencia sustancial entre el test de personalidad DISC y NeuroQuotient. DISC está basado en un modelo de personalidad. La personalidad difícilmente cambia y no se modifica en absoluto en el tiempo que acostumbra a durar un proceso de coaching.

Los perfiles DISC al inicio y al final de un proceso son iguales. La gran fiabilidad de DISC, en cuanto a estabilidad, es la demostración de que no sirve para medir el progreso.

NeuroQuotient, por otra parte, se refiere sólo a conductas. Estás si que son ajustables durante el proceso. Podemos disminuir o aumentar su frecuencia, para mejorar la satisfacción.

Además, el sistema de respuesta de nueve puntos es suficientemente sensible para detectar estas modificaciones.

Como decíamos en otro apartado no nos preocupaba la estabilidad de la herramienta en cuanto a que diera siempre los mismos resultados en el re-test. Al contrario, este es una de las características diferenciales positivas de la misma.

Esperamos que este amplio artículo comparando el test de personalidad DISC y NeuroQuotient te haya sido útil para empezar a conocer la neuro herramienta. De todos modos, como decíamos al principio, el mejor modo de hacerlo es a través de Talleres de Introducción gratuitos. Y , si ya lo tienes bastante claro, puedes Certificarte en NeuroQuotient (aunque, antes, te pediremos que pruebes la herramienta).

Estrategia para mejorar la autoestima y el estado de ánimo

La mejora de la autoestima y el estado de ánimo es una necesidad bastante frecuente, aunque no siempre reconocida

¿Psicólogos y coaches, os habéis encontrado alguna vez con clientes con la autoestima y el estado de ánimo mejorables?

Los psicólogos/as clínicos, estoy seguro,  contestaréis que por lo menos el 90% de los casos que tratáis presentan esta problemática.

Los coaches, diréis que en un porcentaje mucho menor.  Es lógico. Sin embargo, tener en cuenta que no podemos trabajar en desarrollo del liderazgo, y en el logro de objetivos tangibles, si la persona no tiene un nivel de auto-liderazgo suficiente.

Es verdad que el logro de resultados ayuda a aumentar la autoestima y el estado de ánimo. Pero, al mismo tiempo, los resultados son casi imposibles sin un mínimo de estos ingredientes. ¡Es importante no querer empezar la casa por el tejado! ¡Qué no nos pasen desapercibidos estos casos! ¡Es bueno disponer de una estrategia!

¿Cuándo se da esta necesidad de mejora de la autoestima y el estado de ánimo?

La autoestima y el estado de ánimo bajos son fenómenos que no necesariamente van juntos y, afortunadamente, ambos, pueden tener una duración limitada en el tiempo. Más en el caso del bajo estado de ánimo que puede ser algo pasajero. En cuanto a la poca autoestima acostumbra a ser más duradera e influir en el otro vector.

Sin embargo, vamos a enfocar su mejora del mismo modo. A medida que nos adentremos en el post verás porqué.

Plantearemos una estrategia basada en la comprensión de la neurociencia de la conducta que nos proporciona el modelo y la herramienta neuroquotient.

Antes de entrar en ello es importante recordar que es y cómo fue creada la neuro herramienta.

NeuroQuotient nos habla de las bases cerebrales de la conducta: los neurocomportamientos. Para identificar estas bases cerebrales, que sistemas del cerebro influyen de modo más relevante en la conducta, estudiamos los fundamentos de neurociencia de los sistemas que están involucrados en los trastornos psicológicos más habituales.

En la depresión confluyen la autoestima el estado de ánimo bajos

Supongo que ya estás viendo que en el trastorno donde se juntan la autoestima y el estado de ánimo bajos es la depresión. De hecho, la depresión es uno de los trastornos del estado de ánimo. Y, como, al sentirse deprimido ni apetece nada ni hay energía, es casi imposible pasar a la acción para lograr algo valioso, con lo que la autoestima va desapareciendo.

Así pues, tal como ya hemos visto en algún post anterior, una de las dimensiones limitantes de la neuro herramienta (neurocomportamientos que proporcionan resultados insatisfactorios) nos indica el nivel de la autoestima y el estado de ánimo. En cierto modo nos dice lo lejos, o cerca, que estamos de la depresión.

!Atención! Estamos hablando mucho de depresión, en la mayoría de casos sólo como referencia. Autoestima y estado de ánimo mejorables no implica necesariamente depresión. Sin embargo este trastorno nos servirá para construir y ver clara una estrategia de desarrollo.

Pensando en términos de neurociencia, para plantear una estrategia sobre como incrementar la autoestima y el estado de ánimo, es decir, para alejarnos de la depresión, podríamos proponer buscar el modo de aumentar la serotonina. Es lo más prescrito a nivel farmacológico, ¿verdad?

Sin embargo, en el post anterior veíamos la paradoja de la serotonina: ¡El perfil genético de las personas con mayor tendencia a la depresión tiene recaptadores de serotonina que dejan más serotonina libre!

El camino de mejora no pasa por incrementar la serotonina

Por otra parte, la serotonina es uno de los principales neurotransmisores inhibidores. Aumentándola tal vez lograremos que las personas se sientan tranquilas y relajadas, pero difícilmente que conseguiremos que se enfoquen a la obtención de resultados que ayuden a incrementar su autoestima.

Hay otro modo, de abordar este desarrollo.

Es una de las estrategias de desarrollo de NeuroQuotient que parten de la idea de Einstein de que ‘los problemas hay que solucionarlos a un nivel distinto del que han sido creados’.

Va más por el camino de la dopamina que el de la serotonina. Muchas veces consideradas con un rol opuesto (Bureau, Y-Lan; Dayan, Peter; Opponency Revisited: Competition and Cooperation Between Dopamine and Serotonin)

Los propios síntomas de la depresión nos enseñan un camino de mejora más eficiente

Lo comprenderemos más fácil a partir de otros síntomas y/o neurocomportamientos característicos de la depresión: la anhedonia y la rumiación.

La anhedonia es uno de los síntomas más claros de la depresión mayor. Es la incapacidad para experimentar placer y la pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades. Se considera una falta de respuesta a los estímulos habitualmente placenteros.

La rumiación, es otro de los neurocomportamientos presentes en la depresión. Consiste en quedarse enganchado en bucles de pensamiento negativo, dando vueltas sobre un mono tema. Con enfoque en negativo sobre uno mismo, muchas veces con auto-culpabilización. ¡Qué mal lo he hecho! Pensado en el problema pasado y no en la solución. Un lamentable modo de minar el estado de ánimo y la autoestima. !Los cerebros con mayor tendencia a rumiar tienen más riesgo de depresión¡

Estos dos síntomas ya nos dan la pista de como enfocar la mejora de la autoestima y el estado de ánimo. Crear nuevos neurocomportamientos, nuevas conexiones cerebrales que con la práctica se vayan fortaleciendo, para:

  • Despertar el sistema de recompensa, la motivación, con el enfoque positivo. Sobre todo en el presente. Y así evitar la anhedonia.
  • Saltar de un pensamiento a otro (también con enfoque positivo). Para romper la tendencia a rumiar.

Esto es lo que hacen las personas con imaginación y creatividad y con enfoque en positivo. Las que viven la vida y nos transmiten entusiasmo, porque lo sienten

Curiosamente estos son los neuro comportamientos más específicos de una de las dimensiones de eficacia (que aportan buenos resultados) identificadas en NeuroQuotient.

El cerebro humano no es capaz de distinguir entre lo que percibe de lo que recuerda o imagina. De este modo, si somos capaces de dirigir nuestra atención (interior y/o exterior) en positivo podremos poner en marcha la dopamina del sistema de recompensa.

Por otro lado, las personas creativas e imaginativas, son capaces de saltar de un pensamiento a otro en positivo. De hecho, esta es una de las bases de la creatividad. Así, también están despertando su sistema de recompensa. Y cuando en su exploración caen en un pensamiento negativo, son capaces de pasar página muy rápidamente.

A partir de ahí puedes desarrollar tus tácticas para cada cliente

Normalmente, para mejorar la autoestima y el estado de ánimo, nos sugieren centrarnos en éxitos pasados y proyectarlos al presente y al futuro. No está mal. Al contrario, está muy bien para casos en que la autoestima y el estado de ánimo no están muy ‘tocadas’. Sin embargo, cuando la tendencia a rumiar es alta, en un momento desaparecen los efectos del enfoque hacia el éxito.

Una estrategia más efectiva pasa por juntar ambos caminos:

  • enfoque positivo en el presente, para poner en marcha el sistema de recompensa y evitar el riesgo de anhedonia,
  • y aprender a saltar de una idea a otra para romper la rumiación.

A partir de ahí puedes imaginar cualquier táctica sencilla para poner práctica con tus clientes. Por ejemplo. Crear un juego a partir de lo que les gusta más y plasmarlo en un tablero, una especie de juego de la oca (sin pozos ni castigos), y, con un dado, saltar de una situación otra.

Y, recordar, que la comprensión teórica no vale. La acción, la práctica (aunque sea en modo simulado) es el único modo de ir fortaleciendo las nuevas conexiones cerebrales. Al mismo tiempo que dejar de utilizar las antiguas es la única manera de que se debiliten.

 

 

 

 

 

DISC. Tests de personalidad para el desarrollo (continuación) (herramientas 6)

¿Qué nos aportan los instrumentos DISC de personalidad?

Con el modelo DISC de personalidad estamos ante un modelo de rasgos de personalidad. Nadie encaja exclusivamente en una dimensión u otra, sino que se sitúa en el continuo entre ellas.

Pero, ahora que ya sabemos algo sobre su historia (y estructura) vamos analizar sus aportaciones desde el siguiente punto de vista:

Se trata de un modelo clásico, con diferentes cuestionarios  e informes en continua mejora desde hace mucho tiempo.

Es obvio, pues, que DISC, con el tiempo y dedicación, ha alcanzado una alta perfección en sus instrumentos o herramientas de medida (fiabilidad y validez de los cuestionarios). También en capacidad de aportar información exhaustiva en sus informes para diversas aplicaciones (más en algunas versiones que en otras).

Están muy evolucionadas aplicaciones para el crecimiento de las personas y el desarrollo del liderazgo, la selección de personal (que perfil es más adecuado para cada posición), la compresión interpersonal para mejorar la comunicación, etc.

Algunos casos, como Everything DISC, se ofrece directamente la información (exhaustiva) al usuario final. No requiere de un experto certificado.

En principio, todo son importantes ventajas.

Posibles puntos de mejora de DISC

¿Dónde puede flaquear algo los instrumentos DISC? Desde nuestro punto de vista, en las consecuencias que pueden derivarse de la exageración de sus propios puntos fuertes.

Con tanta información, el usuario que siente la necesidad de desarrollo, es probable que perciba una inmensa montaña delante suyo y se plantee:

¿Por dónde empiezo? ¿Qué es realmente importante?

Y no vea claro su camino hacia la mejora de resultados.

Alguna versión (Everything DISC) no requiere de un experto que transmita la información al usuario final. En este caso este problema puede agravarse: el usuario en desarrollo puede sentirse muy solo ante la montaña.

Además, estamos hablando de herramientas para ‘acompañar el desarrollo’. Luego esta versión, con conexión directa entre el instrumento de medida y el usuario final, tendrá poco interés para los acompañantes, ¿Verdad?

¿Y qué más puede suceder con las versiones con información exhaustiva que requieren un acompañante?

Pues, que usuario y acompañante disponen de la misma información (escrita), con lo que el expertise de este último pierde valor. El usuario puede plantearse: ¿Para que necesito coaching, un psicólogo coach, consultor coach, si puedo disponer de la información directamente?

Herramientas de coachingCoach y cliente se preguntan ¿por dónde empezar?

Las buenas herramientas de coaching como DISC que aportan mucha información pueden dificultar el enfoque del desarrollo.

Diferencias con la neuro herramienta

Con NeuroQuotient® hemos procurado evitar estos problemas:

Primero: facilitando el enfoque a lo que es prioritario para el desarrollo de cada uno.

Segundo: valorizando al experto. El cliente (usuario en desarrollo) siente: ‘mi coach, mi psicólogo, mi consultor, mi terapeuta, realmente me comprende’. Todo ello con una certificación que requiere poco esfuerzo.

Finalmente, el modelo DISC ha quedado muy lejos en el tiempo de los instrumentos, de los test DISC para medir la personalidad. Lo que hay detrás del comportamiento y que lo impulsa, se va perdiendo de vista y sólo nos quedamos con la personalidad. William Marston falleció hace mucho. Además, muy joven. Estamos convencidos que con su capacidad de observación, de estudio, de análisis y de conceptualización y con el avance de la neurociencia, habría evolucionado su modelo y ahora tendríamos un DISC diferente.

En el siguiente post de la serie, seguiremos con los modelos y las herramientas para el desarrollo de las personas, concretamente con MBTI.

Herramientas de coaching para el desarrollo del liderazgo (herramientas 1)

Introducción a las herramientas de coaching: DISC, Insights discovery, MBTI, etc.

Herramientas de coaching

¿Qué herramienta te es más útil para acompañar el desarrollo de tus clientes?

En esta serie de artículos comentaré diversas herramientas de coaching empleadas en el acompañamiento hacia la mejora personal. Tanto para facilitar el autoconocimiento, como para la toma de consciencia sobre puntos fuertes y oportunidades de mejora, y para en el enfoque de los procesos de desarrollo.

Estos procesos pueden referirse tanto a coaching para el desarrollo del liderazgo personal o, incluso, la psicoterapia.

Veremos herramientas de coaching como: DISC, Insights Discovery, MBTI, Big five, TCI, BTSA, 16PF y Eneagrama.

Pretendo que los profesionales de estos ámbitos -psicólogos coach, consultores coach, o psicoterapeutas -principalmente los que se inician, y los que valoran el disponer de herramientas de coaching- puedan tener una visión de conjunto sobre las diferentes opciones. Dependiendo de sus necesidades, podrán valorar mejor cuál les puede ser más conveniente para sentirse con más recursos en su área de actividad y/o complementar su formación en coaching.

No incluiré Predictive Index -utilizada sólo en empresas para desarrollo del liderazgo y selección- por no estar abierta a coaches y consultores, y por razones de confidencialidad (soy consultor de la misma).

Tampoco abordaré herramientas de coaching 360 para la mejora del desempeño en la empresa, normalmente creadas adhoc para cada caso. Entiendo, además, que cuando lo que se pretende es la toma de conciencia -a veces sobre puntos que pertenecen a la parte oculta de la persona- no la facilita el que la información provenga de los demás.

Para cada herramienta veremos, entre otras cosas: su origen, el modelo en que se basa, la mayor o menor facilidad de empleo e interpretación y sus usos principales.

Las herramientas de coaching y NeuroQuotient®

Aprovecharé para ponerlas en relación con NeuroQuotient®. Similitudes y diferencias. Ventajas que aportan y, quizás, desventajas. También iré explicando, paso a paso, los elementos más característicos y diferenciadores de NeuroQuotient®.

Procuraré ser lo más objetivo posible. Aunque no voy a ocultar que me gustaría que algunos llegasen a la conclusión que NeuroQuotient® es lo que más les conviene.

En general todas las herramientas de coaching que he citado (excepto NeuroQuotient®, como veremos) hablan de la personalidad. Y todas ellas, sin exclusión, tiene detrás un modelo.

Es muy importante distinguir la herramienta y el modelo en el que está basada.

Un modelo (de personalidad) sirve como sistema de clasificación e interpretación de las formas de ser de los individuos. El modelo tiene una base teórica (como mínimo una hipótesis) a partir de la cual se definen los criterios de clasificación.

Modelos ‘de tipos’ y ‘de rasgos’ de personalidad.

Hay dos clases de modelos de personalidad. Los ‘de tipos’ y los ‘de rasgos’. La diferencia está en que en los ‘de tipos’ la clasificación es más estricta. Por ejemplo, introvertidos y extravertidos. Una persona estaría clasificada en una carpeta o en la otra. Los ‘de rasgos’ se presentan como tendencias de comportamiento. Por ejemplo, introversión y extraversión forman parte de una dimensión continua, con cada persona situada entre ambos extremos.

Cada herramienta (o instrumento) de evaluación, está basada en un modelo y sirve para identificar cual es el tipo de personalidad o los rasgos más característicos de una persona. Normalmente a través de responder un cuestionario psicométrico.

Casi no existen personas con tipos de personalidad puros. Por esto, desde el punto de vista psicométrico, tienen más sentido las herramientas de coaching basadas en rasgos. Las que miden las personalidades como un continuo. Por esta razón, aunque el modelo original pueda ser ‘de tipos’, en la mayoría de casos la herramienta acaba evolucionando hacia rasgos. Por lo menos en lo que respecta al instrumento de medida.

Herramientas de coaching

Los modelos de ‘tipos de personalidad’ etiquetan (encajonan) a las personas.

Los de ‘rasgos de personalidad’ dejan más espacio y libertad para la evolución y la mejora de resultados.

Sólo MBTI y Eneagrama permanecen puramente como ‘de tipos’. Otros, como DISC, en algunas versiones, después de la medida psicométrica clasifican a las personas en un número amplio de tipos, pero en su fundamento el modelo es de rasgos.

Al final los rasgos de personalidad quedan definidos por las conductas que les son propias. Lo único observable es lo que hace una persona. Los tipos incluyen, además de conductas, motivaciones, valores, etc. que están detrás de la conducta.

Reflexión para continuar.

Antes de empezar las diferentes herramientas, voy a plantearte un par de preguntas. La reflexión sobre ellas (en el siguiente artículo) me será útil para empezar a comparar las herramientas de coaching citadas a nivel global (casi todas ellas) con NeuroQuotient®, la neuro herramienta.

¿De qué dependen tus resultados?

¿Qué es más fácil cambiar: la manera de ser (personalidad) o la forma de hacer (conducta)?