Calidez en las relaciones humanas. Confianza con oxitocina. (La Contra La Vanguardia 1)

La entrevista de hoy, 10/01/17, Boris Matijas (Ima Sanchís) en La Contra de La Vanguardia,
http://www.lavanguardia.com/lacontra/20170110/413221916008/creo-que-la-calidez-es-una-necesidad-biologica.html, me ha sugerido la posibilidad de utilizar algunas de estas entrevistas, siempre muy interesantes, para conectar lo que se comenta en ellas con NeuroQuotient.

Hoy, lo que ha despertado mi interés ha sido el título ‘Creo que la calidez es una necesidad biológica’. Pero hay otro punto en la entrevista que creo muy pertinente y comentaré al final.

Confianza con oxitocina y calidez en las relaciones humanas

Empecemos por el principio.

Estoy totalmente de acuerdo con las palabras de Boris Matijas reflejadas en el título: ‘Creo que la calidez es una necesidad biológica’.

Veámoslo desde el punto de vista de la neurociencia.

Se ha hecho muy famoso un trabajo de Michael Kosfeld titulado ‘La oxitocina aumenta la confianza en humanos’

http://www.nature.com/nature/journal/v435/n7042/full/nature03701.html

En él se comprobó que inhalando oxitocina las personas están más dispuestas a colaborar y a confiar en los demás.  La explicación es que la confianza con oxitocina aumenta debido a que disminuye la incertidumbre en las relaciones sociales. Nos sentimos menos amenazados, más tranquilos; disminuye el miedo.

Esto sucede con la confianza con oxitocina inhalada. ¿Pero qué sucede con la oxitocina endógena (y voy a la expresión de Boris Matijas sobre la necesidad de biológica de calidez)?

La calidez humana, el sentir el aprecio de los demás, es una fuente interna de oxitocina y, en consecuencia, de tranquilidad. ¡Por esto es una necesidad biológica!

Más en las mujeres cuyo organismo -preparado para la maternidad- está más predispuesto a generar esta neurohormona.

Control, incertidumbre y miedo

Otra cita de la entrevista que quería comentar, es

‘Insistir en el control es inútil en un mundo de tanta aleatoriedad’.

Queremos controlar la incertidumbre -casi siempre aleatoria- para sentirnos más tranquilos, menos amenazados, con menos miedo ante las dificultades. Y a veces conseguimos lo contrario: poner en marcha el sistema del miedo con el pensamiento, queriendo hacer frente a leones donde nunca los habrá. Por esto Matijas no quiere insistir en el control.

Respecto a este último punto es interesante volver a posts anteriores referentes a la prudencia y el estrés.

Sin embargo, notar que el propósito -afrontar la incertidumbre- es muy similar al de la confianza con oxitocina. Sólo que allí buscamos la tranquilidad haciendo frente a las dificultades en equipo, colaborando con los demás.