Procrastinación. Neurociencia con NeuroQuotient para entenderla y superarla

En este post explicaremos que sucede en el cerebro con la procrastinación. A partir de ahí plantearemos una estrategia para superarla.

La tendencia de cada persona a procrastinar será mayor o menor. Pocas son, sin embargo, las que pueden afirmar que nunca han procrastinado.

Empecemos por definir que es la procrastinación. Nos vale lo que dice la  Wikipedia:

La procrastinación, …, postergación o posposición es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.

A partir de ahí vamos a verlo desde NeuroQuotient.

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Mejorar la asertividad con neurociencia. Sistema de amenazas o del miedo.

¿Cómo podemos aumentar la asertividad desde la neurociencia? La asertividad está en un punto intermedio entre la agresividad y la pasividad. El sistema de las amenazas o del miedo mal gestionado hace que nos alejemos de este punto de equilibrio. Veremos, sin embargo, que tenemos recursos en nuestro cerebro que nos ayudan a ser más asertivos.

Empezaremos con el concepto de asertividad. Luego lo abordaremos desde el punto de vista de la neurociencia. ¿Qué ocurre en el cerebro que dificulte la asertividad? ¿Cómo podemos aprovechar los fundamentos de neurociencia que aprendemos con NeuroQuotient para aumentar la asertividad?

Concepto de asertividad

Empezaremos por definir que entendemos por asertividad. Veamos que dice Wikipedia

‘La asertividad consiste en conocer los propios derechos y defenderlos, respetando a los demás… Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se sitúa en un punto intermedio entre dos conductas polares: la pasividad, que consiste en permitir que terceros decidan por nosotros, o pasen por alto nuestros derechos; y … la agresividad, que se presenta cuando no somos capaces de ser objetivos y respetar las ideas de los demás’.

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El principio de Hebb con una analogía. Psicología y neurociencia.

El principio o ley de Hebb es fundamental para entender la relación entre la psicología y la neurociencia. Para abordarlo nos remontaremos a la obra original de Donald O. Hebb y, más adelante, lo explicaremos a través de una analogía que nos facilitará su comprensión.

Relacionando psicología y neurociencia gracias a Donald O. Hebb

Para hablar de psicología y neurociencia, con la intención de explicar la conducta a partir de sus fundamentos cerebrales, tenemos que remontarnos a Donald O. Hebb.

Donald Hebb es el creador del ‘principio’ más citado en psicobiología, o neurociencia de la conducta. De la llamada ley o regla de Hebb o del aprendizaje hebbiano (Hebb learning rule). Lo podremos ver a través de una analogía.

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El test de personalidad DISC y NeuroQuotient. Similitudes y diferencias.

Es probable que estemos aquí buscando información sobre el test de personalidad DISC.  Pero, cómo nos atrae la innovación podemos, también, aprovechar la oportunidad para conocer NeuroQuotient. La neuro herramienta que permite aplicar la neurociencia al coaching y desarrollo de personas de modo práctico y eficiente.

De todos modos, si tu interés no vas más allá del test de personalidad DISC, encontrarás más información en este mismo blog «Test DISC. Modelo y herramientas DISC para el desarrollo (herramientas 5)»

En este post comparamos NeuroQuotient con el test de personalidad DISC.  Así podemos ver las características más destacadas de ambas herramientas.

Aunque, para conocer NeuroQuotient, la mejor manera es inscribirse en uno de los talleres online gratuitos, y continuar con la Certificación para poder utilizar la neuro herramienta en todo su potencial.

Pero, ahora, busquemos otro enfoque. Tomaremos como referencia el test de personalidad DISC -la herramienta de coaching y desarrollo del liderazgo más ampliamente utilizada, y que ya hemos visto en este blog – y la iremos comparando con NeuroQuotient en determinados aspectos relevantes, viendo similitudes y diferencias.

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Estrategia para mejorar la autoestima y el estado de ánimo

La mejora de la autoestima y el estado de ánimo es una necesidad bastante frecuente, aunque no siempre reconocida

¿Psicólogos y coaches, os habéis encontrado alguna vez con clientes con la autoestima y el estado de ánimo mejorables?

Los psicólogos/as clínicos, estoy seguro,  contestaréis que por lo menos el 90% de los casos que tratáis presentan esta problemática.

Los coaches, diréis que en un porcentaje mucho menor.  Es lógico. Sin embargo, tener en cuenta que no podemos trabajar en desarrollo del liderazgo, y en el logro de objetivos tangibles, si la persona no tiene un nivel de auto-liderazgo suficiente.

Es verdad que el logro de resultados ayuda a aumentar la autoestima y el estado de ánimo. Pero, al mismo tiempo, los resultados son casi imposibles sin un mínimo de estos ingredientes. ¡Es importante no querer empezar la casa por el tejado! ¡Qué no nos pasen desapercibidos estos casos! ¡Es bueno disponer de una estrategia!

¿Cuándo se da esta necesidad de mejora de la autoestima y el estado de ánimo?

La autoestima y el estado de ánimo bajos son fenómenos que no necesariamente van juntos y, afortunadamente, ambos, pueden tener una duración limitada en el tiempo. Más en el caso del bajo estado de ánimo que puede ser algo pasajero. En cuanto a la poca autoestima acostumbra a ser más duradera e influir en el otro vector.

Sin embargo, vamos a enfocar su mejora del mismo modo. A medida que nos adentremos en el post verás porqué.

Plantearemos una estrategia basada en la comprensión de la neurociencia de la conducta que nos proporciona el modelo y la herramienta neuroquotient.

Antes de entrar en ello es importante recordar que es y cómo fue creada la neuro herramienta.

NeuroQuotient nos habla de las bases cerebrales de la conducta: los neurocomportamientos. Para identificar estas bases cerebrales, que sistemas del cerebro influyen de modo más relevante en la conducta, estudiamos los fundamentos de neurociencia de los sistemas que están involucrados en los trastornos psicológicos más habituales.

En la depresión confluyen la autoestima el estado de ánimo bajos

Supongo que ya estás viendo que en el trastorno donde se juntan la autoestima y el estado de ánimo bajos es la depresión. De hecho, la depresión es uno de los trastornos del estado de ánimo. Y, como, al sentirse deprimido ni apetece nada ni hay energía, es casi imposible pasar a la acción para lograr algo valioso, con lo que la autoestima va desapareciendo.

Así pues, tal como ya hemos visto en algún post anterior, una de las dimensiones limitantes de la neuro herramienta (neurocomportamientos que proporcionan resultados insatisfactorios) nos indica el nivel de la autoestima y el estado de ánimo. En cierto modo nos dice lo lejos, o cerca, que estamos de la depresión.

!Atención! Estamos hablando mucho de depresión, en la mayoría de casos sólo como referencia. Autoestima y estado de ánimo mejorables no implica necesariamente depresión. Sin embargo este trastorno nos servirá para construir y ver clara una estrategia de desarrollo.

Pensando en términos de neurociencia, para plantear una estrategia sobre como incrementar la autoestima y el estado de ánimo, es decir, para alejarnos de la depresión, podríamos proponer buscar el modo de aumentar la serotonina. Es lo más prescrito a nivel farmacológico, ¿verdad?

Sin embargo, en el post anterior veíamos la paradoja de la serotonina: ¡El perfil genético de las personas con mayor tendencia a la depresión tiene recaptadores de serotonina que dejan más serotonina libre!

El camino de mejora no pasa por incrementar la serotonina

Por otra parte, la serotonina es uno de los principales neurotransmisores inhibidores. Aumentándola tal vez lograremos que las personas se sientan tranquilas y relajadas, pero difícilmente que conseguiremos que se enfoquen a la obtención de resultados que ayuden a incrementar su autoestima.

Hay otro modo, de abordar este desarrollo.

Es una de las estrategias de desarrollo de NeuroQuotient que parten de la idea de Einstein de que ‘los problemas hay que solucionarlos a un nivel distinto del que han sido creados’.

Va más por el camino de la dopamina que el de la serotonina. Muchas veces consideradas con un rol opuesto (Bureau, Y-Lan; Dayan, Peter; Opponency Revisited: Competition and Cooperation Between Dopamine and Serotonin)

Los propios síntomas de la depresión nos enseñan un camino de mejora más eficiente

Lo comprenderemos más fácil a partir de otros síntomas y/o neurocomportamientos característicos de la depresión: la anhedonia y la rumiación.

La anhedonia es uno de los síntomas más claros de la depresión mayor. Es la incapacidad para experimentar placer y la pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades. Se considera una falta de respuesta a los estímulos habitualmente placenteros.

La rumiación, es otro de los neurocomportamientos presentes en la depresión. Consiste en quedarse enganchado en bucles de pensamiento negativo, dando vueltas sobre un mono tema. Con enfoque en negativo sobre uno mismo, muchas veces con auto-culpabilización. ¡Qué mal lo he hecho! Pensado en el problema pasado y no en la solución. Un lamentable modo de minar el estado de ánimo y la autoestima. !Los cerebros con mayor tendencia a rumiar tienen más riesgo de depresión¡

Estos dos síntomas ya nos dan la pista de como enfocar la mejora de la autoestima y el estado de ánimo. Crear nuevos neurocomportamientos, nuevas conexiones cerebrales que con la práctica se vayan fortaleciendo, para:

  • Despertar el sistema de recompensa, la motivación, con el enfoque positivo. Sobre todo en el presente. Y así evitar la anhedonia.
  • Saltar de un pensamiento a otro (también con enfoque positivo). Para romper la tendencia a rumiar.

Esto es lo que hacen las personas con imaginación y creatividad y con enfoque en positivo. Las que viven la vida y nos transmiten entusiasmo, porque lo sienten

Curiosamente estos son los neuro comportamientos más específicos de una de las dimensiones de eficacia (que aportan buenos resultados) identificadas en NeuroQuotient.

El cerebro humano no es capaz de distinguir entre lo que percibe de lo que recuerda o imagina. De este modo, si somos capaces de dirigir nuestra atención (interior y/o exterior) en positivo podremos poner en marcha la dopamina del sistema de recompensa.

Por otro lado, las personas creativas e imaginativas, son capaces de saltar de un pensamiento a otro en positivo. De hecho, esta es una de las bases de la creatividad. Así, también están despertando su sistema de recompensa. Y cuando en su exploración caen en un pensamiento negativo, son capaces de pasar página muy rápidamente.

A partir de ahí puedes desarrollar tus tácticas para cada cliente

Normalmente, para mejorar la autoestima y el estado de ánimo, nos sugieren centrarnos en éxitos pasados y proyectarlos al presente y al futuro. No está mal. Al contrario, está muy bien para casos en que la autoestima y el estado de ánimo no están muy ‘tocadas’. Sin embargo, cuando la tendencia a rumiar es alta, en un momento desaparecen los efectos del enfoque hacia el éxito.

Una estrategia más efectiva pasa por juntar ambos caminos:

  • enfoque positivo en el presente, para poner en marcha el sistema de recompensa y evitar el riesgo de anhedonia,
  • y aprender a saltar de una idea a otra para romper la rumiación.

A partir de ahí puedes imaginar cualquier táctica sencilla para poner práctica con tus clientes. Por ejemplo. Crear un juego a partir de lo que les gusta más y plasmarlo en un tablero, una especie de juego de la oca (sin pozos ni castigos), y, con un dado, saltar de una situación otra.

Y, recordar, que la comprensión teórica no vale. La acción, la práctica (aunque sea en modo simulado) es el único modo de ir fortaleciendo las nuevas conexiones cerebrales. Al mismo tiempo que dejar de utilizar las antiguas es la única manera de que se debiliten.

 

 

 

 

 

Serotonina y depresión ¿Es siempre bueno potenciar la serotonina?

Serotonina y depresión están muy asociadas en el imaginario colectivo. Se dice que en la depresión hay un déficit del neurotransmisor serotonina. En NeuroQuotient®  tenemos claro que no siempre es así. Para explicarlo, trataremos sobre los recaptadores de serotonina -dónde actúan los fármacos más utilizados- y veremos la paradoja de la serotonina.

Permítenos recordar que NeuroQuotient es una herramienta, basada en neurociencia, para facilitar los procesos de desarrollo. En la certificación para usarla tratamos los temas fundamentales en la relación entre neurociencia y la conducta y bienestar de las personas. En este proceso de aprendizaje, en algunos casos, es necesario poner en duda ciertos ‘mitos’. Veamos un ejemplo.

La serotonina está de moda. Todo el mundo habla de las maravillas del neurotransmisor serotonina. Si no tenemos un buen nivel de serotonina, estamos perdidos. Fatal. A todo ello ayuda que, además, asociamos falta de serotonina y depresión.

¿Es todo ello correcto? ¿No nos estaremos pasando?

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Estilos, y el proceso cerebral, de toma de decisiones de compra

Vamos empezar este artículo por el final, listando y definiendo los cuatro estilos de toma de decisiones de compra de los que hablábamos en el post anterior.

La intención es que puedas contestar rápidamente la encuesta que planteamos en alguna de las redes sociales.

Pero tenemos otro propósito. Queremos explicar las diferentes etapas del proceso de toma de decisiones de compra que aparecía en la ilustración del post anterior. Lo encontrarás más adelante.

Cuatro estilos de toma de decisiones de compra. ¿Cuál o cuáles es/son, ahora, el tuyo?

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TDAH (trastorno de déficit de atención) en niños superdotados como superarlo (serie TDAH-1)

Un artículo sobre el TDAH, trastorno de déficit de atención, en niños superdotados nos sirve para, a partir de NeuroQuotient, abordar y entender cuáles son sus bases neurológicas. Cuando comprendemos que sucede en el cerebro, podemos diseñar estrategias para superarlo de modo funcional. De este modo, estas personas pueden aprovechar su gran potencial.

Hace mucho tiempo que estamos interesados en los fundamentos neurológicos del TDAH (trastorno de déficit de atención). Este interés en anterior a la puesta en marcha de NeuroQuotient®. Principalmente en aquellos casos que está relacionado con un alto coeficiente de inteligencia IQ (personas superdotadas, con altas capacidades). Y más aún, cuando no se da hiperactividad física (TDHA sin H, TDA).

De todos modos, aunque más centrado en estos puntos de interés, lo que tratamos en este post vale para el TDAH en general. Sobre todo, en lo referente a las estructuras cerebrales que influyen en el trastorno de déficit de atención, y en como la neuro herramienta nos ayuda entenderlas y a pensar en modos de afrontarlo.

De hecho, indirectamente, ya tocamos el tema TDA (ADD, Attention deficit disorder, en inglés) al hablar de la línea del tiempo en el cerebro.

Pero, ahora, hemos encontrado un post de 2011 de Thomas E. Brown, totalmente pertinente. Nos ayudará mucho a abordar el tema con profundidad. Los misterios del TDA (trastorno de déficit de atención) y el alto coeficiente de inteligencia (The mysteries of ADD and high IQ)

El artículo es de 2011, pero nos resulta muy adecuado como punto de partida para la reflexión y conectar el TDAH con sus bases cerebrales.

En el post, el autor nos habla de un estudio realizado con 117 niños y adoslescente superdotados, con un alto coeficiente de inteligencia, y diagnosticados con TDAH (tanto con hiperactividad como sin hiperactividad).

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes en el TDA (trastorno de déficit de atención)?

Antes de resumir el artículo vale la pena que recordemos, algunos de los síntomas que se dan en el TDA (trastorno de déficit de atención) en la escuela:

  • Dificultad para focalizarse en el trabajo;
  • Dificultad para hacer el trabajo correctamente;
  • Dificultad para mantener en la mente lo que han escuchado o leído.
  • Dificultad para organizarse y completar lo que se les asigna.
  • También es habitual la procrastinación.

Estos síntomas se atribuyen a una cierta vulnerabilidad en las funciones ejecutivas. Las de la corteza prefrontal (CPF).

¿Qué sucede en los niños superdotados con TDA (trastorno de déficit de atención)? ¿Cómo evolucionan en la adolescencia y más adelante?

Brown nos habla de 5 puntos con los que se encuentran padres y profesores y que se confirman en su estudio. Estamos completamente de acuerdo:

  1. En la mayoría de los casos estudiados no hay hiperactividad. Es decir, se trata de TDA (no de TDAH).
  2. Los TDA (trastorno de déficit de atención) pueden tener un alto IQ (coeficiente de inteligencia). De hecho, es la premisa del estudio. Es decir, no les faltan habilidades mentales, pero tienen dificultades para ponerlas en marcha, para hacer el trabajo de modo efectivo.
  3. Muchos niños superdotados son estudiantes de éxito en la escuela primaria y fallan de modo recurrente en secundaria y bachillerato. Algunos no empiezan a tener problemas hasta la universidad.

El que lleguen más lejos depende, muchas veces, del soporte de los padres en cuanto a ayudarlos a priorizar, planificar y hacer seguimiento para completar el trabajo.

4. Todos los participantes en el estudio tienen alguna actividad en la que no presentan ninguna dificultad para ejercitar con éxito sus funciones ejecutivas prefrontales.

Por esto, la mayoría responden: “Si algo me interesa realmente, puedo focalizarme. Pero, si no lo encuentro verdaderamente interesante, no puedo enfocar. Incluso si es importante y necesito hacerlo”.

5. ¿Puede superarse en la edad adulta? En el 80% de los casos la problemática de base persiste. Pero, algunos lo superan. Unos porque, simplemente, tienen un retraso de 2-3 años en el desarrollo cortical y al crecer desaparece el problema. Otros lo superan con la medicación.

De cualquier modo, en bastantes casos, aun permaneciendo las dificultades, tienen una buena incorporación al mundo laboral. Esto es porque se especializan en trabajos que les resultan interesantes, y los desempeñan con éxito.

¿Cómo la neurociencia nos ayuda a entender mejor lo que sucede con el TDA (trastorno de déficit de atención)?

Recordemos, pero, que el objetivo del escrito es conectar las conclusiones de Brown con los fundamentos cerebrales, aprovechando los conocimientos de neurociencia que se adquieren con la certificación en NeuroQuotient.

En general, estamos de acuerdo con el planteamiento de Brown. Sin embargo, pensamos que simplifica demasiado los fundamentos cerebrales. Centra toda la problemática en la dificultad de ciertas funciones prefrontales. Veamos porqué lo vemos de este modo:

En el punto 5, Brown nos habla de medicación. Concretamente de medicación con potenciadores de la dopamina.

Efectivamente. La dopamina es el neurotransmisor central del sistema de recompensa cerebral. El sistema de recompensa favorece conductas al recompensarlas con placer. Aunque -es importante recordar- la dopamina no produce placer.

Realmente hay tres importantes vías de dopamina en el cerebro.

Una de ellas es la mesocortical. Va desde el área tegmental ventral (ATV) en el mesencéfalo hasta la corteza prefrontal. Es corriente favorece el foco y la atención. Si no hay suficiente dopamina mesocortical aparecen dificultades en algunas funciones prefrontales. Lo que nos viene a decir Brown: vulnerabilidad prefrontal.

Pero las otras dos vías, también son muy importantes y las consecuencias de la falta de dopamina en el TDA (trastorno de déficit de atención) también se vislumbran, aunque indirectamente, en el post de Brown.

Por un lado, la llamada vía mesolímbica. Va del mesencéfalo (la misma ATV) a una zona límbica del cerebro (el núcleo accumbens). Esta es la que está involucrada en la motivación. En las ganas. En el punto 4, dice Brown que cuando algo les motiva de verdad lo hacen, sin presentar problemas de concentración.

En el TDA (trastorno de déficit de atención) no sólo hay vulnerabilidad en la zona prefrontal (vía mesocortical), sino también en la parte límbica del cerebro implicada en la motivación de acercamiento (vía mesolímbica).

Nuestro punto de vista es que la falta de motivación radica, también, en el déficit general del sistema dopaminérgico. También hay poca dopamina mesolímbica. Al aumentar el interés crecen la motivación y la concentración al mismo tiempo. Por esto, al potenciar la dopamina con la medicación, aumenta la motivación y la concentración simultáneamente. De ahí que, para superar el problema, tenga sentido, además, el buscar modos de influir sobre la dopamina endógena.

La tercera vía de dopamina es la que va de la substancia negra -en el mesencéfalo- al estriado dorsal y está relacionada con los hábitos. Por esto, presentan también dificultad en la creación de hábitos. Problema que subyace, sobre todo, en la poca capacidad para organizarse.

El reforzar la medicación, en la infancia y preadolescencia, con un acompañamiento destinado a la creación de hábitos es de una gran ayuda para alcanzar un TDA funcional más adelante.

La superación del TDA (trastorno de déficit de atención), pasa por que estas personas generen los recursos que les permitan aprovechar su gran potencial. NeuroQuotient nos ayuda a entenderlo.

En un 80% de casos el TDA es difícil de superar en la edad adulta, pero no lo es tanto el llegar a un TDA funcional. Incluso con gran éxito. ¿Dónde radica la clave?

NeuroQuotient nos lo explica.

Antes, recordar que la neuro herramienta no debe utilizarse para diagnóstico de trastornos psicológicos. Sin embargo, es un indicador de alguno de ellos cuando algunas de las limitaciones (barras grises) son grandes; cuando están en el último cuadro.

Veamos el caso de dos personas con un alto índice IQ. Una con TDA funcional y otra no. En la imagen siguiente comparamos los gráficos.

TDAH (trastorno de déficit de atención) en niños superdotados, cómo superarlo (serie TDA-1)
Mayor nivel de autoliderazgo en el TDA funcional. Se aprecia en una mayor eficacia A2 (resultados tangibles, seguridad) y menor limitaciòn I2 (mayor autoestima, menor riesgo de depresión).

En ambos vemos que la limitación A1, la que apunta a TDA, es muy alta.

La diferencia entre el TDA funcional (derecha) y no funcional (izquierda) está en la mayor autoconfianza que se adquiere con el logro de resultados tangibles (barra verde más alta). Y en la consiguiente autoestima más alta (barra I2 gris más pequeña).

En conjunto, el índice NQ que mide el nivel de autoliderazgo (lo altas que son las eficacias y lo bajas que son las limitaciones) es claramente superior con el TDA funcional. 71,9 versus 51,0.

¿Cómo enfocar el desarrollo? La neuro herramienta nos lo explica.

¿Cuál es el camino para el desarrollo? La clave está en que nos centremos en algún tema de interés (motivador) que, al mismo tiempo, nos aporte resultados tangibles valiosos. El logro de resultados nos ayudará a aumentar la confianza y la automotivación.

Así, romperemos el ciclo de la frustración que se deriva de movernos por impulsos con propósitos poco consistentes y con la mente dispersa. Se trata de que frenemos la búsqueda de la recompensa inmediata.

El trabajar con método, lógicamente, también ayuda a evitar la dispersión y al logro de resultados. Por esto, es importante el acompañamiento para generar estos hábitos lo antes posible.

Lo niños superdotados no tienen necesidad de método para superar los retos en la escuela. Lo suplen con su inteligencia. Sin embargo, al crecer, cuando las dificultades se hacen mayores, se encuentran con que no han generado los recursos (hábitos de organización) de los que nos valemos el resto de los mortales.

Psicología y neurociencia. Depresión, ejemplo visual. (serie psicología y psiquiatría -1)

Explicamos que la conexión entre psicología y neurociencia es muy notable en NeuroQuotient®, aunque quede poco explícito en la web. La relación existe desde el diseño del modelo. NeuroQuotient nació con la respuesta a la pregunta: ¿Cuáles son los sistemas cerebrales involucrados en los trastornos psicológicos más frecuentes? Veremos un ejemplo gráfico acerca de la depresión.

Personas profesionales de la psicología nos comentan que aprecian un gran potencial de aplicación de NeuroQuotient  en psicología. Sin embargo, no lo ven reflejado en la web.

Nos hacen notar que nos centramos mucho en coaching y liderazgo, olvidando la conexión entre psicología y neurociencia que ellas ven que aporta NeuroQuotient.

No podemos hacer más que darles la razón. En los dos comentarios. Realmente, hay psicólogos certificados en la neuro herramienta que la están empleando con notable éxito con sus clientes. Y porque la conexión entre psicología y neurociencia que aporta NeuroQuotient es muy potente (y sencilla) y no está explícito en la web.

Olvidamos reflejar la aplicación de la neurociencia en psicología a través de nuestra herramienta, porque para nosotros es muy obvia. Lo es por el origen de nuestro modelo (cómo veremos) y por los resultados que estamos obteniendo.

También, no hemos querido centrar el foco en la relación entre psicología y neurociencia por un par de razones más.

Demasiadas veces, ir al psicólogo suena a trastorno, por esto preferimos hablar de desarrollo del liderazgo personal .

La primera razón es simplemente marketing respecto al coaching. Para muchos pacientes y clientes, de entornos profesionales, resulta mucho más asumible decir que trabajan con un coach que con un psicólogo ¿Verdad?

La otra razón, es referente al propio lenguaje que empleamos en NeuroQuotient. Es observable que cuando hablamos de coaching y liderazgo, nunca nos referimos a desarrollo del liderazgo, a secas. Siempre hablamos de liderazgo personal, de liderazgo de uno mismo. Self-leadership, en inglés.  Uno no puede pretender liderar a los demás si no se lidera a sí mismo.

Para dejar clara la conexión entre psicología y neurociencia que aporta NeuroQuotient, vamos a iniciar una serie sobre neurociencia y psicología. Pondremos un ejemplo visual sobre un trastorno que tratamos en otro post: la depresión . Además, en la depresión se pone de manifiesto uno de los bajos niveles de liderazgo de uno mismo.

Antes, pero, es importante que comentemos en que se fundamenta la conexión entre psicología y neurociencia a través de NeuroQuotient. Explicaremos, Ni más ni menos que la estrategia que seguimos para el diseño del modelo.

La clave para estructurar el modelo NeuroQuotient fue identificar sistemas cerebrales y neuro conductas asociadas con trastornos psicológicos.

Para diseñar NeuroQuotient, partimos de una pregunta: ¿Cuáles son los sistemas cerebrales que están involucrados en los trastornos psicológicos más comunes? Trastornos tales cómo ansiedad, depresión, déficit de atención, etc. A partir de ahí, creemos que no es necesario decir mucho más:

La conexión entre psicología y neurociencia está en el origen de nuestro modelo y herramienta. Se trata de uno de los pocos modelos psicobiológicos que explican la conducta a partir de la biología y el cerebro.

La conexión entre psicología y neurociencia que aportamos no sólo es una palanca para aprovechar la neurociencia en psicología. También puede serlo para sacar partido de ella en psiquiatría. Los psiquiatras, médicos, tienen en sus manos una potente arma: los fármacos. NeuroQuotient puede ser una oportunidad para algunos psiquiatras, de revisar como emplear el recurso farmacéutico de un modo más efectivo.

Un ejemplo. La visualización gráfica de la sanación de la depresión

El motivo de este post sobre psicología y neurociencia no es explicar la estructura de la neuro-herramienta. Esto lo puedes ver en uno de nuestros talleres online gratuitos. Tampoco vamos a entrar a fondo en los que entendemos que son los fundamentos neurológicos de la depresión.

Respecto al segundo punto (fundamentos neuro), sí que podemos comentar que en la certificación como Practitioners, coachs, psicólogos, etc. entienden, por ejemplo, que incrementar la serotonina (enllaç a serotonina y depresión) no siempre es el mejor camino para tratar la depresión. Este neurotransmisor, tan de moda, creemos que no es la panacea. Está relacionado con la inhibición y es difícil encontrar mayor inhibición que en la depresión. Además, los perfiles genéticos con mayor tendencia hacia este trastorno tienen más serotonina disponible en sus sinapsis.

En cuanto a la estructura de NeuroQuotient, solo un par de apuntes para poder entender el gráfico que viene a continuación. Se trata de una herramienta muy visual que mide neuro conductas. Neuro conductas son procesos cerebrales en el hacer, pensar y sentir con un sustrato neuronal.  Llamamos eficacias a aquellas neuro conductas que nos aportan buenos resultados emocionales y las pintamos en color. A las que no nos ayudan a nuestra satisfacción les llamamos limitaciones y las dibujamos en gris.

Dicho esto, los gráficos siguientes, Fig 1, corresponden a un caso real de una persona con depresión (izquierda) y la misma persona (sin depresión) a la derecha. El tiempo trascurrido entre el primer gráfico y el segundo fue de aproximadamente 6 meses.

A primera vista se aprecia que hay mucho más color y menos grises en el gráfico de la derecha (sin depresión). Está indicando un mayor nivel de satisfacción de la persona. Más altas las eficacias, más pequeñas las limitaciones. Y no se trata de un caso de trastorno bipolar, la depresión sabemos que se mantiene consistentemente superada unos años después.

Concretamente, el progreso más grande se observa en la disminución de la limitación I2, la relacionada directamente con la depresión.

Psicología y neurociencia. Un ejemplo gráfico con la depresión.
Fig. 1. Una misma persona. Durante un período de depresión (CON, izquierda) y una vez superado el trastorno (SIN, derecha). Se visualiza más intensidad en las barras de color (eficacias) y menor en las grises (limitaciones).
! ¡Atención! Ni personalidad ni diagnóstico. Solo para orientar y visualizar el progreso.

Creemos que la conexión entre psicología y neurociencia con NeuroQuotient queda más patente después de este ejemplo. Pero permitidnos tres apuntes finales importantes:

Uno. El ejemplo hace evidente que no estamos ante una herramienta de personalidad. La persona es la misma en gráfico de la izquierda y en el de la derecha.  En seis meses no ha cambiado la personalidad de una persona adulta.

Dos. No pretendemos que sirva para el diagnóstico, ni mucho menos. Pero si es muy útil para valorar el ‘momento’ de la persona que nos pide soporte y orientarla mejor en función de sus necesidades.

Tres. El que el cliente, paciente, coachee, etc. pueda visualizar su progreso al final de un proceso tiene un gran efecto potenciador.