Anclas y anclajes de PNL ¿cómo y por qué funcionan? (Programación neurolingüística-3)

Las anclas y anclajes de PNL, desde la neurociencia, nos pueden ayudar a mejorar nuestros resultados emocionales en diferentes situaciones en que nos vemos afectados por el estrés, el bloqueo, el miedo, etc.

La motivación nos llegó cuando leímos un artículo referente al sistema de recompensa y a la memoria. En  Neuroscience News , con frecuencia casi diaria, recibo notificaciones de publicaciones muy interesantes. Hace poco leía un resumen titulado Brain Prioritizes Most Rewarding Experiences When Storing Memories.

El artículo original al que se refería era, Retroactive and graded prioritization of memory by reward de Erin Kendall BraunG. Elliott Wimmer & Daphna Shohamy; Nature Communications volume 9, Article number: 4886 (2018).

Podemos abordar el tema tomando las anclas y anclajes de PNL como hilo conductor. Podremos llegar luego a los fundamentos de neurociencia, para enlazar finalmente con el artículo citado.

¿Anclas y anclajes de PNL qué son?

Las Anclas y anclajes de PNL nos conducen de modo automático a un estado emocional determinado a partir de una señal sensorial. Todos tenemos anclas y anclajes naturales que se han creado en nuestro cerebro con la experiencia, estas se disparan de modo inconsciente. Por ejemplo, músicas, olores, entornos físicos, personas, etc. que nos llevan a sentirnos bien (o no tan bien).

Podemos sacar partido de las anclas y anclajes de PNL creándolos de modo consciente. De este modo, accedemos a recursos emocionales, que nos pueden ser útiles en situaciones dónde nuestros resultados (de satisfacción) son mejorables.

De algún modo, podemos decir que la señal sensorial, el disparador del estado emocional, es el ancla y anclaje, es toda la conexión desde la percepción sensorial a la emoción.

Desde la neurociencia con el modelo NeuroQuotient®, el conjunto de la respuesta automática y de las conexiones cerebrales subyacentes lo llamamos neuro conducta. Así una ancla y un anclaje de PNL sería, de algún modo, una nueva neuro conducta.

Pero, vayamos a la neurociencia …

¿Cómo funciona el cerebro en las anclas y anclajes de PNL? ¿Cuáles son los elementos fundamentales de una neuro conducta? ¿Qué hay entre señales sensoriales y los resultados emocionales?

Pensemos primero en los animales.

Los elementos fundamentales de una neuro conducta en los animales son los sentidos, la memoria y los sistemas límbicos (recompensa y amenazas). Ver Fig 1

Fig 1. Neuro conductas en los animales. Sentidos, Memoria y Sistemas Límbicos.

Los animales actúan en función de lo que perciben con los sentidos y lo que les indica su memoria de especie. La motivación para una determinada acción está definida en sus sistemas límbicos (recompensa y amenazas o miedo).

El animal explora el territorio con sus sentidos. Lo hace con una componente de azar importante y guiado por sus necesidades. Las señales que capta son comparadas, en su cerebro, con su memoria de especie. En función de lo que indica su memoria se activa uno de los sistemas límbicos que motivan la acción.

Si la señal sensorial indica recompensa, entonces motivará acciones recompensadas con placer (reproducción o alimentación). Si la señal es de amenaza o miedo, el animal luchará, huirá o se bloqueará, según el nivel de amenaza registrado en su memoria.

Veamos ahora qué sucede con las personas.

Lo que nos distingue a los seres humanos, es la corteza prefrontal (CPF). La que nos da la capacidad de pensar y sobre todo de enfocar la atención. Fig 2.

Figura 2. Neuro conductas en los humanos. La Corteza Prefrontal (CPF) prioriza las señales sensoriales externas o internas (evocadas) que desencadenan una determinada neuroconducta.

No exploramos al azar cómo los animales, sino que nosotros, además, podemos explorar hacia dentro. Nuestro cerebro no diferencia entre lo que percibimos directamente con los sentidos externos de lo que recordamos y/o imaginamos.

Volvamos al hilo conductor de las anclas y anclajes de PNL

Como explicábamos al principio, con las anclas y anclajes de PNL pretendemos acceder a un recurso límbico emocional. Este recurso, en determinadas situaciones, nos proporcionará una capacidad de acción que se nos traducirá en mejores resultados emocionales.

Por ejemplo, pensemos en una persona que se siente nerviosa, incluso se bloquea, al hacer una presentación en público.

¿Qué sucede en su cerebro? ¿Cuál es la neuro conducta?

Pues, simplemente, su cerebro prioriza una señal sensorial (directa, imaginada o recordada) que conecta con una memoria que dispara el sistema de amenazas (amígdala) versión huida. A continuación y de immediato la amígdala activada pone en marcha el estrés (sistema nervioso simpático).

¡Puede, incluso, que todo el proceso empiece con solo pensar en tener que hacer la presentación!

Podríamos continuar … En esta experiencia lo pasa mal y la neuro conducta se refuerza. Se fortalece la conexión limitadora, sentidos, memoria, sistema límbico, acción, resultados emocionales. Recordemos, el principio de Hebb, cuando unas neuronas que se disparan juntas se fortalece su conexión.

Volvamos al propósito. Con las anclas y anclajes de PNL, lo que buscamos es crear una neuro conducta en la que prioricemos señales sensoriales que conecten con una memoria que nos lleve a unas emociones (sistema límbico) que nos sean más propicias para la acción y los resultados emocionales deseados.

Sigamos con la persona con dificultades en hacer presentaciones. ¿cómo le ayudarán las anclas y anclajes de PNL?

Para mejorar sus resultados emocionales puede decidir que, en lugar de sufrir, quiere ‘pasarlo bien’ haciendo presentaciones. Entonces busca una memoria, un recuerdo, en el que disfrutara (emoción). Escoge en ella unas ‘señales sensoriales representativas de este recuerdo’ que, en el futuro, evocará. Serán su ancla.

Más adelante, en la situación problemática, pondrá la atención en el ancla, el disparador del anclaje, para que se desencadene la emoción de ‘disfrutar’. En lugar, por ejemplo, de ponerla en la expresión no verbal de la persona que (interpreta) está poniendo cara de estar en desacuerdo con lo que está diciendo.

Podríamos practicar, a priori, visualizando la situación futura (la presentación) para que se consolide la neuro conducta. Con poca necesidad de práctica la nueva neuro conducta se desencadenará automáticamente.

Así, con la atención, consciente o inconsciente, a otro “input” sensorial, se pondrá en marcha una neuro conducta que culminará en resultados emocionales satisfactorios. (en la Figura 3)

Podemos resumir qué con las anclas y anclajes de PNL, las señales sensoriales evocadas se nos dispara la memoria emocional y nos sentimos como ‘entonces’. Con esta emoción potenciadora nos desempeñamos mejor, obtenemos mejores resultados ‘técnicos’ y emocionales (satisfacción).

Figura 3. Con las anclas y anclajes de PNL partiendo de una información sensorial, obtenemos resultados más satisfactorios.

 

Finalmente, el artículo que hemos mencionado al principio nos ayudará a entender cómo tendrían que ser las señales sensoriales evocadas (el ancla) para que se dispare la neuro conducta.

El artículo del inicio nos sugiere que la señal sensorial evocada tendría que formar parte de la memoria (recuerdo) que aportará el recurso emocional. Debería ser lo más cercana posible al momento de máxima intensidad emocional. Vamos a verlo:

En el estudio, los participantes exploraban unos laberintos, simulados por ordenador, en los que buscaban una moneda de oro.  Cuando la encontraban se les recompensaba con un dólar. Además, al recorrer el laberinto hallaban diferentes objetos de la vida cotidiana (un paraguas, una taza, etc).

Luego les hacían pruebas de memoria sobre que objetos recordaban. Al cabo de 24h recordaban los objetos más cercanos al momento de la recompensa y habían olvidado los otros. No sucedía así cuando la pregunta se les hacía justo después del experimento.

La conclusión que podríamos sacar es que el cerebro necesita tiempo para consolidar los recuerdos de los eventos que conducían a la recompensa.

Podríamos apostar, que si el estudio en lugar de dirigirlo a la recompensa (moneda de oro) se hubiera dirigido a una amenaza (algo desagradable) el resultado habría sido similar. Eso es, al día siguiente los objetos más recordados serían los más cercanos al contexto del evento desagradable emocionalmente más intenso.

Así pues, los eventos cercanos al momento de la experiencia emocional más intensa son los que más se consolidan en la memoria. Por tanto, volviendo a las anclas y anclajes de PNL, son a ellos a los que tenemos que recurrir como disparadores.

Antonio Damasio llama EEC (estímulos emocionalmente competentes) a los que disparan una emoción. (‘En busca de Espinoza’, Critica 2005).

Y, en general, para las anclas y anclajes de PNL, vamos a buscar memorias que nos aporten disfrute, alegría, gozo, energía, tranquilidad, etc… Aunque alguna vez puede que sea necesario recurrir a alguna amenaza, versión lucha, si la situación que tenemos delante lo requiere.