Culpa y suicidio. Proceso y fundamentos cerebrales (La Contra, La Vanguardia 2)

No falló mi intuición al pensar que La contra de La Vanguardia podía ser una fuente de inspiración para  NeuroQuotient® e ir explicando los fundamentos cerebrales de la conducta. La entrevista de hoy, 16/01/17 a David Vann me lleva a comentar el binomio culpa y suicidio.

http://www.lavanguardia.com/lacontra/20170116/413398554743/tengo-en-mi-familia-cinco-suicidas-y-un-asesino.html

En este caso, además, veremos un proceso de aprendizaje para no caer en el proceso limitador: culpa y suicidio. Con final en el suicidio, la más extrema limitación humana.

Reconozco que el título del artículo “Tengo en mi familia cinco suicidas y un asesino” es impactante. Sin embargo, lo que me arrastra a este escrito es como, David Vann, explica el proceso del suicidio de su padre y, luego, su propio aprendizaje.

El proceso del padre de David Vann.

Respecto a su padre, cuenta: ‘’Se juzgaba a sí mismo muy, muy severamente…. perfeccionista, se veía si mismo como un monstruo que actúa mal. … Se sintió culpabledesanimado, desesperanzado, … No se aceptó. … se pegó un tiro.

Las personas con tendencia al perfeccionismo, cuando algunas cosas no evolucionan como esperaban, es probable que manifiesten una alta sensibilidad a la crítica. A partir de ahí hay dos opciones extremas (y todas las intermedias): quienes culpan a los demás y quienes se culpan a sí mismas.

El proceso de auto-culparse lleva consigo un bucle de pensamiento negativo, de ‘rumiación’, del que cada vez es más difícil salir. Del ‘lo he hecho mal’, al ‘no valgo para nada’. Sin capacidad de cambiar el foco de atención. Cada vez la autoestima va disminuyendo.

Paso a paso es menor la capacidad de sentir atracción por algo, y menor la energía. La persona está en un proceso de depresión, de inhibición.

Y cuando el desánimo y inhibición son muy grandes, sin ganas de vivir ….

Las bases cerebrales de culpa y suicidio

Veamos, primero, que sucede con los animales cuando se encuentran con un peligro que les supera:

Cuando un animal no puede afrontar una situación ni atacando, ni huyendo, aún le queda una tercera opción automática: quedarse quieto, bloquearse.

Muy probablemente, los mismos sustratos cerebrales implicados en el bloqueo de los animales son los que se activan en los humanos en los procesos de inhibición total y de depresión.

Por cierto, el neurotransmisor primordial en la inhibición es la maravillosa (¿o no tanto?) serotonina, que juega un papel contrario al de la dopamina. Esta última es clave para la motivación de acercamiento, las ganas. Pero dejemos la serotonina, y sus contradicciones, para otro post.

Además, en la rumiación, los blucles de pensamiento negativo están soportados por el llamado ‘default network’, más activo cuando hay tendencia a la depresión. En el otro extremo  está el ‘task network’, activo cuando realizamos una tarea.

Y el humano que no puede salir del bucle de pensamiento negativo, que no tiene ni ganas ni energía para ir hacia adelante, puede decidir acabar de inhibirse totalmente y … pegarse un tiro.

El aprendizaje de David Vann

David Vann acierta con el punto de partida: evitar el perfeccionismo.

Aceptar que podemos equivocarnos. Evitar auto-culparse y saber perdonarnos a nosotros mismos.

‘Hoy sé que todos fallamos, ¡todos! ¿Qué he aprendido?

¡A no juzgarme tan duramente! A perdonarme’

Toda una estrategia para salirse del proceso de la culpa y suicidio.

Pendiente …

Para otro momento queda preguntarse cómo influye la genética en los procesos cerebrales. ¡Cinco suicidas en la familia, son muchos!

Y el papel de la religión, tal como Vann apunta.

Calidez en las relaciones humanas. Confianza con oxitocina. (La Contra La Vanguardia 1)

La entrevista de hoy, 10/01/17, Boris Matijas (Ima Sanchís) en La Contra de La Vanguardia,
http://www.lavanguardia.com/lacontra/20170110/413221916008/creo-que-la-calidez-es-una-necesidad-biologica.html, me ha sugerido la posibilidad de utilizar algunas de estas entrevistas, siempre muy interesantes, para conectar lo que se comenta en ellas con NeuroQuotient.

Hoy, lo que ha despertado mi interés ha sido el título ‘Creo que la calidez es una necesidad biológica’. Pero hay otro punto en la entrevista que creo muy pertinente y comentaré al final.

Confianza con oxitocina y calidez en las relaciones humanas

Empecemos por el principio.

Estoy totalmente de acuerdo con las palabras de Boris Matijas reflejadas en el título: ‘Creo que la calidez es una necesidad biológica’.

Veámoslo desde el punto de vista de la neurociencia.

Se ha hecho muy famoso un trabajo de Michael Kosfeld titulado ‘La oxitocina aumenta la confianza en humanos’

http://www.nature.com/nature/journal/v435/n7042/full/nature03701.html

En él se comprobó que inhalando oxitocina las personas están más dispuestas a colaborar y a confiar en los demás.  La explicación es que la confianza con oxitocina aumenta debido a que disminuye la incertidumbre en las relaciones sociales. Nos sentimos menos amenazados, más tranquilos; disminuye el miedo.

Esto sucede con la confianza con oxitocina inhalada. ¿Pero qué sucede con la oxitocina endógena (y voy a la expresión de Boris Matijas sobre la necesidad de biológica de calidez)?

La calidez humana, el sentir el aprecio de los demás, es una fuente interna de oxitocina y, en consecuencia, de tranquilidad. ¡Por esto es una necesidad biológica!

Más en las mujeres cuyo organismo -preparado para la maternidad- está más predispuesto a generar esta neurohormona.

Control, incertidumbre y miedo

Otra cita de la entrevista que quería comentar, es

‘Insistir en el control es inútil en un mundo de tanta aleatoriedad’.

Queremos controlar la incertidumbre -casi siempre aleatoria- para sentirnos más tranquilos, menos amenazados, con menos miedo ante las dificultades. Y a veces conseguimos lo contrario: poner en marcha el sistema del miedo con el pensamiento, queriendo hacer frente a leones donde nunca los habrá. Por esto Matijas no quiere insistir en el control.

Respecto a este último punto es interesante volver a posts anteriores referentes a la prudencia y el estrés.

Sin embargo, notar que el propósito -afrontar la incertidumbre- es muy similar al de la confianza con oxitocina. Sólo que allí buscamos la tranquilidad haciendo frente a las dificultades en equipo, colaborando con los demás.

DISC. Tests de personalidad para el desarrollo (continuación) (herramientas 6)

¿Qué nos aportan los instrumentos DISC de personalidad?

Con el modelo DISC de personalidad estamos ante un modelo de rasgos de personalidad. Nadie encaja exclusivamente en una dimensión u otra, sino que se sitúa en el continuo entre ellas.

Pero, ahora que ya sabemos algo sobre su historia (y estructura) vamos analizar sus aportaciones desde el siguiente punto de vista:

Se trata de un modelo clásico, con diferentes cuestionarios  e informes en continua mejora desde hace mucho tiempo.

Es obvio, pues, que DISC, con el tiempo y dedicación, ha alcanzado una alta perfección en sus instrumentos o herramientas de medida (fiabilidad y validez de los cuestionarios). También en capacidad de aportar información exhaustiva en sus informes para diversas aplicaciones (más en algunas versiones que en otras).

Están muy evolucionadas aplicaciones para el crecimiento de las personas y el desarrollo del liderazgo, la selección de personal (que perfil es más adecuado para cada posición), la compresión interpersonal para mejorar la comunicación, etc.

Algunos casos, como Everything DISC, se ofrece directamente la información (exhaustiva) al usuario final. No requiere de un experto certificado.

En principio, todo son importantes ventajas.

Posibles puntos de mejora de DISC

¿Dónde puede flaquear algo los instrumentos DISC? Desde nuestro punto de vista, en las consecuencias que pueden derivarse de la exageración de sus propios puntos fuertes.

Con tanta información, el usuario que siente la necesidad de desarrollo, es probable que perciba una inmensa montaña delante suyo y se plantee:

¿Por dónde empiezo? ¿Qué es realmente importante?

Y no vea claro su camino hacia la mejora de resultados.

Alguna versión (Everything DISC) no requiere de un experto que transmita la información al usuario final. En este caso este problema puede agravarse: el usuario en desarrollo puede sentirse muy solo ante la montaña.

Además, estamos hablando de herramientas para ‘acompañar el desarrollo’. Luego esta versión, con conexión directa entre el instrumento de medida y el usuario final, tendrá poco interés para los acompañantes, ¿Verdad?

¿Y qué más puede suceder con las versiones con información exhaustiva que requieren un acompañante?

Pues, que usuario y acompañante disponen de la misma información (escrita), con lo que el expertise de este último pierde valor. El usuario puede plantearse: ¿Para que necesito coaching, un psicólogo coach, consultor coach, si puedo disponer de la información directamente?

Herramientas de coachingCoach y cliente se preguntan ¿por dónde empezar?

Las buenas herramientas de coaching como DISC que aportan mucha información pueden dificultar el enfoque del desarrollo.

Diferencias con la neuro herramienta

Con NeuroQuotient® hemos procurado evitar estos problemas:

Primero: facilitando el enfoque a lo que es prioritario para el desarrollo de cada uno.

Segundo: valorizando al experto. El cliente (usuario en desarrollo) siente: ‘mi coach, mi psicólogo, mi consultor, mi terapeuta, realmente me comprende’. Todo ello con una certificación que requiere poco esfuerzo.

Finalmente, el modelo DISC ha quedado muy lejos en el tiempo de los instrumentos, de los test DISC para medir la personalidad. Lo que hay detrás del comportamiento y que lo impulsa, se va perdiendo de vista y sólo nos quedamos con la personalidad. William Marston falleció hace mucho. Además, muy joven. Estamos convencidos que con su capacidad de observación, de estudio, de análisis y de conceptualización y con el avance de la neurociencia, habría evolucionado su modelo y ahora tendríamos un DISC diferente.

En el siguiente post de la serie, seguiremos con los modelos y las herramientas para el desarrollo de las personas, concretamente con MBTI.