Fuente de felicidad y neurociencia. Flow, fluir, estar en la zona.

Un estado mental fuente de felicidad.

Últimamente no se habla mucho del concepto, del estado mental, de flow, fluir, estar en la zona.

Sin embargo, deberíamos tenerlo muy presente. Cuanto más estamos en este estado mental, mayor es el nivel de satisfacción. Vamos a explicar esta fuente de felicidad y a conectarlo con la neurociencia con la ayuda de NeuroQuotient.

El concepto Flow, fluir, estar en la zona, lo acuñó Mihaly Csikszentmihaly (1934- , de origen húngaro, profesor de psicología en varias universidades norteamericanas, Chicago, Claremont, …).

Csikszentmihaly considera el flow como una fuente de felicidad humana. Su libro, Fluir (flow), está subtitulado en español: ‘una psicología de la felicidad’.

Define el flow, fluir, estar en la zona, como el ‘estado mental en que una persona, llevando a cabo una actividad, está completamente absorbida en lo que está haciendo, con gran enfoque, energizada, mientras disfruta del propio proceso de la actividad.

¿Qué caracteriza a estas experiencias y actividades asociadas con los estados mentales de flow?

Las actividades que llevan a fluir y a estar en la zona, requieren habilidades y energía para su realización, mientras la motivación y la recompensa están embebidas el transcurso de la propia experiencia, en el presente.

Estas actividades son experiencias autotélicas (auto: en sí misma; telo: finalidad), intrínsecamente gratificantes No se realizan por el deseo de un beneficio futuro, sino porque en ‘el hacer’ en sí mismo está la recompensa. La motivación es totalmente interna y nace en la propia experiencia.

Seguro que recuerdas experiencias que disfrutas mientras las llevas a cabo de modo productivo, estando totalmente concentrado en la actividad, y en que el tiempo pasa sin darte cuenta.

Se trata de actividades desafiantes que requieren habilidades adecuadas, con equilibrio entre el nivel del reto y de las propias habilidades. Si son superiores al reto, nos aburrimos, si el desafío supera la habilidad, entonces sentimos ansiedad.

Lo cierto es que estamos hablando de una fuente de felicidad relacionada con la acción. No de la fuente de felicidad, de placer, asociada con la tranquilidad, con el descanso. Si bien, durante su realización nos sentimos con control de la situación, con calma, relajación y sin temor al fracaso.

En su transcurso la mente está completamente concentrada, en el presente, no divaga. La actividad se convierte en algo espontáneo. No queda espacio mental para poner la atención en otras cosas, ni en uno mismo. El ego desaparece. Mientras el tiempo parece pasar mucho más rápidamente.

¿Cómo podemos entender la conexión de esta fuente de felicidad que representa el flow, fluir, estar en la zona, con el cerebro?

Experiencias y actividades que tiene en su base patrones cerebrales  (neurocomportamientos) que en el modelo neuroquotient llamamos eficacias, porque de ellas se deriva satisfacción.

Hemos hablado en otros artículos de que el modelo NeuroQuotient distingue dos tipos de patrones cerebrales (de neuroconductas). Los llamamos eficacias y limitaciones. Las primeras aportan satisfacción, son fuente de felicidad, las segundas no, todo lo contrario.

La mejor demostración de este impacto opuesto en la satisfacción de las neuroconductas eficaces y limitadoras, es que las personas, quieren aumentar la frecuencia e intensidad de las primeras y disminuir las de las segundas (Fig 1).

 

meditación y mindfulness
Fig 1. Queremos intensificar los patrones (ncomp) de eficacia y debilitar los limitantes. Porque los primeros nos aportan satisfacción, felicidad.

Lógicamente, el flow, fluir, estar en la zona, tendrá que ver con las eficacias y con acciones encaminadas a  la satisfacción de alguna necesidad interna. En el modelo NeuroQuotient, y de abajo arriba en las cuatro dimensiones, las parejas ‘acción/necesidad son las siguientes:

  • I2, Ayudar, empatizar con los demás para crear armonía en el entorno y recibir reconocimiento.
  • I1, Estudiar y prever, para generar conocimiento, aprendizaje y recursos para hacer frente a la incertidumbre futura.
  • A2, Hacer, para el logro de retos (aunque el disfrute está en la propia acción, en el presente).
  • A1, Explorar (internamente, desde el propio cerebro, o hacia el exterior) para imaginar/crear y/o disfrutar el entorno presente.

Cada uno puede tener muy arraigados uno o varios (incluso todos) de estos patrones cerebrales (neuroconductas) de motivación y acción. En cada persona las conexiones neuronales más fuertes, serán la de los patrones que le facilitan el flow, fluir, estar en la zona. Los que conducen al disfrute, a una recompensa que es fuente de felicidad en la acción y en el presente.

¿Y en el cerebro que sucede, cuál es el proceso cerebral?

Ciclos continuos, de recompensa (disfrute), motivación de acercamiento (ganas de hacer) y acción que impulsan el siguiente ciclo.

El proceso cerebral del estado mental del flow, fluir, estar en la zona, lo vemos cómo pequeños ciclos continuos en el tiempo, que se van impulsando al siguiente. Como una noria que se ha puesto en marcha y no necesitara más energía externa para continuar moviéndose.

Veamos la Fig 2. Es el propio disfrute (1) instantáneo, la fuente de felicidad, el que aporta la motivación y la energía. El que da lugar a la recompensa química en el cerebro. Al inicio, para arrancar la noria, basta seguramente el recuerdo inconsciente del disfrute de otras ocasiones.

fuente de felicidad
Fig 2. Proceso cerebral cuando fluimos o estamos en la zona. Ciclos continuos de recompensa, motivación y acción.

Y, la recompensa, produce más motivación de acercamiento, más ganas (2) inconscientes de continuar. La motivación, impulsa la actividad (3) -conduce a más acción- de la que se deriva más disfrute y recompensa (en el presente) que energiza el nuevo ciclo. Un continuo, sin parar.

¿Y los sistemas cerebrales subyacentes, cuáles son?

Todo el cerebro está implicado, pero con mayor preponderancia del sistema de recompensa. En el cuerpo hay equilibrio entre el sistema nervioso autónomo simpático y el parasimpático.

Veamos ahora que sistemas cerebrales y neuronales están detrás de esta fuente de felicidad relacionada con el flow, fluir, estar en la zona.

Creemos que todos, recompensa, estrés, amenazas o miedo, corteza prefrontal. Pero en mayor extensión los dos primeros.

El sistema de recompensa, porque es la dopamina mesolímbica la que va impulsando la motivación interna y la dopamina mesocortical la que ayuda a mantener la atención en el presente. Motivación de acercamiento y atención tienen el mismo neurotransmisor implicado, la dopamina.

También interviene la dopamina del sistema de recompensa ampliado, la que fortalece los hábitos. El mantener la noria en marcha requiere de un aprendizaje motor, de un hábito.

Lógicamente, el resultado de la acción, el disfrute, el placer, la fuente de felicidad, tendrá que ver con las endorfinas.

Aunque en la memoria, en el inicio del primer ciclo, en el primer impulso, pueda estar la tranquilidad ante amenazas o miedo. El recuerdo inconsciente de la amígdala calmada por el GABA o la oxitocina (en las experiencias de colaboración). O, incluso, todo lo contrario, la búsqueda de un ‘chute’ de adrenalina.

Claramente involucrado está también el sistema del estrés. Con equilibrio entre el sistema nervioso autónomo simpático y el parasimpático. ¿Conoces Heartmath, la coherencia cardíaca? La coherencia cardíaca se refiere precisamente a este equilibrio simpático parasimpático que logramos cuando estamos fluyendo y en la zona. Una fuente de felicidad, con más foco, más calma, menor ansiedad, menor fatiga, menos tendencia a depresión.

¿Y existe algún riesgo con todo esto?

¡Cuidado una eficacia llevada al extremo puede conectar con la limitación! Persiguiendo siempre una sensación de fluir nos podemos encontrar con el resultado contrario (ansiedad, fatiga, dificultad de concentración, baja autoestima, etc).

Efectivamente, existen riesgos. Pero puede ser suficiente tomar conciencia de ello para evitarlos.

Según el principio de Hebb, cuanto más nos conducimos de un modo determinado, más se refuerzan las conexiones neuronales subyacentes, los patrones cerebrales, y más tendencia tenemos a funcionar según los mismos.

Estupendo hasta aquí. Vamos reforzando los patrones fuente de felicidad. ¿Dónde está el riego? Pues en que inconscientemente o conscientemente disparemos estos patrones incluso cuando sea contraproducente.

Recordar que eficacias y limitaciones de un mismo nivel, no son lo contrario, sino que son las dos caras de una misma moneda. Cuando tenemos una gran tendencia a una eficacia (patrones cerebrales muy potentes) existe el riesgo de encontrarnos con un alta limitación.

Por ejemplo, volviendo a las motivaciones descritas más arriba. Puede que el enfocarnos mucho a los demás (I2), nos dificulte el decir que no. O que queriendo saberlo todo y tenerlo todo previsto (I1) pongamos en marcha el miedo y el estrés. O, tal vez, que queramos conseguir resultados (A2) a costa de tratar con prepotencia a los demás. Incluso, que con tanta imaginación (A1) se nos desborde y nos cueste concentrarnos y/o apreciar riesgos graves, evidentes para los demás.